4.- A partir de aquí, se repite el paso anterior sistemáticamente
pero no de forma general en todo el terreno, si no que se aplicarán pequeños
toques de distintos colores en distintas zonas del terreno, fundiendo después
estos toques con las capas que hay debajo mediante el punteo con el pincel húmedo
de disolvente limpio. Así conseguimos dar volumen a los distintos accidentes del
terreno y su relieve, destacando las formas más elevadas.
En nuestro taller práctico, hemos ido añadiendo un poco de "Blanco" + "Cuero" (o "Madera")
a la mezcla base y la hemos aplicado en distintas zonas del terreno con el fin de evitar la
homogeneidad. A las piedras se les aplica un poco más de "Blanco" para que tengan una apariencia
más clara que el resto.
Aplicación de distintos colores para destacar los volúmenes
Fundiendo los tonos sobre el terreno
5.- Una vez aplicados estos colores, se deja secar el conjunto hasta que
empiece a tomar una apariencia mate. A continuación, en las zonas donde queremos iluminar
más (las zonas más elevadas) se aplica directamente el color "Blanco" e inmediatamente
punteamos con el pincel húmedo en disolvente desde los bordes hacia el centro fundiendo
todo en fresco sobre el terreno. Este paso se repite sucesivamente hasta conseguir la
iluminación deseada. También se pueden sombrear las zonas de depresión si lo creemos oportuno
utilizando el mismo sistema que hemos seguido para las luces.
Aplicando las últimas luces
Aplicando las sombras
6.- Para finalizar, el último paso consiste en dar unos
toques a pincel seco sobre las piedras y un lavado de óleos sobre el
conjunto con el fin de unificarlo y darle más viveza visual.