ARTÍCULOS HISTÓRICOS
Página Inicial ALABARDERO ALFONSO XIII (1/3)
Figura modelada para la A.C.M.H. Alabarda por Rafael Cebrián Herrero

Páginas:  | 1 | 2 | 3 |        

Escrito por: Rafael Cebrián Herrero
Figura pintada por: Rafael Cebrián Herrero
 
Real Cuerpo de Guardias Alabarderos
 

Palacio Real - Relevo de alabarderos (Tiempos de Alfonso XIII)

Considerado como el Cuerpo más antiguo del Ejército, fue creado en el año 1504 por el rey Fernando el Católico a raíz de un atentado sufrido en Barcelona y con la misión de servir de escolta personal al monarca. Esta guardia, también conocida como “Guardia Española o Amarilla”, en un principio estuvo integrada por 50 hombres armados todos con espadas y alabardas (de donde procede su nombre) y cuyo primer Capitán fue Don Gonzalo de Ayora.

Con la llegada de Felipe V, primer rey español de la casa Borbón, las tres compañías encargadas de la guardia palaciana (“Amarilla, “Vieja” y “De La Lencilla”) se refundieron en una sola: “Guardia de Alabarderos” (R.D. de 6 de mayo de 1707) pasando a depender directamente del monarca y con un escalafonamiento independiente, Ordenanzas particulares y diversas prerrogativas). Quedó constituida con los siguientes efectivos: un Capitán, un Primer Teniente, un Segundo Teniente, Primer Sargento, un Capellán, un Furriel, 4 Cabos de Escuadra, 2 Tambores, 2 Pífanos y 100 Alabarderos.

Ya en tiempos de Carlos III (R.D. de 4 de marzo de 1760) se dispuso que las plazas vacantes de Guardia Alabardero fuesen cubiertas por Sargentos del Ejército (Infantería, Caballería y Dragones), con un servicio mínimo de quince años, buena conducta y no superasen los cuarenta y cinco años de edad. En el año 1821 aumentó el número de efectivos a 200 y fue Fernando VII quien ordenó que fuese este cuerpo quien prestase el servicio interior de Palacio.

Al ser proclamada la Primera República (1868), el Cuerpo sufrió su primera disolución, pero siete años más tarde (1875) volvió de nuevo a reorganizarse con el nombre de “Real Cuerpo de Guardias Alabarderos” conservando desde aquella época la misma estructura y reglamentación hasta el año 1931 cuando sufrió una disolución al proclamarse la Segunda República.

En la actualidad y dentro de la Guardia Real, fue creada en el año 1981 una Compañía de Guardias Reales Alabarderos.

Uniformidad
 

Al ser reorganizado en agosto de 1875, se creó un Reglamento con los siguientes artículos:

Art.175.- Para los días de gala usarán casaca larga de paño azul turquí, cuello, vueltas y solapa de grana con galón de plata ancho; la solapa corta y redonda, abrochada por el medio con corchetes, teniendo siete botones a cada lado; forro de tela de lana del mismo color de grana; faldones vueltos sujetos por la punta con un botón y en su ángulos, castillos y leones; los faldones con carteras guarnecidas con galón de plata estrecho, chupa de grana con carteras figuradas, guarnecidas unas y otras por sus cantos con galón de plata estrecho; calzón blanco de punto con botín negro hasta medio muslo; sombrero de tres picos, puesto de frente, con galón ancho de plata. Para diarios, petí (casaca sin solapas) azul turquí con cuello y vueltas grana, y galón ancho de plata alrededor, pantalón del mismo color azul con franja de grana y sombrero igual al de gala. En ambos uniformes el botón será plateado y un poco convexo, y con las iniciales R.G.A. y la corona real encima. En los casos permitidos usarán para su abrigo capa de paño blanco, con embozos encarnados de raso de lana y un ojal de galón ancho de plata para el cuello.

Art. 176.- Las divisas para todas las clases serán las correspondientes a sus grados y empleos en el Ejército.

Art. 177.- Los Oficiales Generales, Jefes de este Real Cuerpo, usarán los entorchados entre dos galones anchos que deben llevar los oficiales mayores en la bocamanga, sobre las divisas de sus empleos en el Ejército, siendo iguales a los del guarnecido de las solapas y en los actos de servicio a Mi inmediación y la de las Reales Personas, bastón negro con puño y contera de marfil. En el caso de los Oficiales menores, además de las divisas propias de sus empleos y grados en el Ejército, se distinguirán los Sargentos primeros, con tres sardinetas de dos pulgadas de longitud, de galón de plata estrecho, colocadas perpendicularmente sobre el de las mangas; los Sargentos segundos con dos y los Cabos con una.


Uniforme actual de Alabarderos de la Guardia Real, en todo igual a lo dispuesto en el Reglamento de 1875 salvo en los botones y veleta de la alabarda donde aparece el escudo de la Casa de S.M. el Rey D. Juan Carlos I

En 1881 se promulgó un nuevo Reglamento pero sin cambio alguno respecto a la uniformidad, siendo éste el vigente durante el reinado de Alfonso XIII.

Guía de Modelado, Montaje y Pintura
 

La idea

En una de las primeras reuniones de la recientemente creada asociación madrileña Alabarda y cuando aún ni siquiera estábamos constituidos oficialmente, uno de los socios fundadores lanzó la idea de crear una figura conmemorativa del nacimiento de la asociación. A pesar de mi escasa experiencia en estas lides y con la confianza del resto de los socios, estudié la posibilidad de recoger el guante lanzado. Mi planteamiento fue que si el resultado no era del todo satisfactorio para tal fin, el trabajo no sería en balde ya que dispondría de una figura más en mi vitrina y sobre todo, el reto me ayudaría a adquirir más experiencia en cuestiones de modelado.

Consideraciones Previas

Evidentemente, no es lo mismo hacer una figura para uno mismo que plantearse la posibilidad de que esa pieza pueda ser fundida en un futuro. Digamos que soy un completo ignorante en cuestiones de fundición así que me marqué unas premisas antes de empezar:
 
·  La escala:  Lo más lógico era hacer algo en 54 mm. debido fundamentalmente a ser la escala más extendida y de mayor aceptación entre todos los aficionados. Sin embargo, para mí esto resultaba un problema ya que como aficionado llevo muchos años pintando exclusivamente figuras de 90mm y volver a manejarme con las escalas pequeñas resultaba una vuelta atrás en el tiempo (mucho tiempo).

·  El Tema:  El nombre de la asociación (Alabarda) fue más que suficiente para pensar que la figura de un alabardero encajaría plenamente con el proyecto. La Guardia Real española me pareció un buen tema y el período del reinado de Alfonso XIII tenía muchas papeletas, tanto por ser una época un poco olvidada como por la disponibilidad real de alguna bibliografía para consultar.
 
·  La Pose:  Barajé dos posibilidades. La primera era hacer una postura marcial, por ejemplo haciendo guardia o desfilando. La segunda era representar al individuo en actitud más relajada. Y al final, me decanté por la segunda. En este punto también pensé en una postura que no planteara demasiados problemas en la fase de montaje y pintado y es que, un objetivo que me marqué desde el principio, fue que el pintor, independientemente de su nivel, no tuviese excesivas dificultades a la hora de pintar.
 
·  El Despiece:  Este punto me preocupó desde un principio, pues al no poseer ninguna experiencia previa no tenía muy claro cómo abordarlo. Para solventarlo, consulté alguna enciclopedia de modelismo en el apartado de la fabricación de moldes y recurrí a mi experiencia como comprador de figuras observando el despiece que se suele hacer tratando, sobre todo, de que fuera lo más sencillo posible. Aún así, cuando nos presentamos en Miniaturas F.M.Beneito para que nos hiciera la fundición, hubo algunas piezas problemáticas que al final tuve que corregir.

|  Siguiente ...>>