|
|
|

Agustin J. Rodríguez
Traducción Julio Rabanal |

He estado escribiendo artículos sobre la mejor manera de reproducir una
armadura a escala desde mediados de los 80. Por más técnicas que en este
hobby podamos encontrar, las mías han evolucionado considerablemente no
sólo como resultado de mayor experiencia y conocimiento, si no también
debido a la posibilidad de utilizar como medium, barnices pulimentables.
Gracias a Dave Peschke, Bob Sarnowski, y Dick Pielin, me puedo permitir
tener la oportunidad de compartir este último enfoque con vosotros.
Ya que las armas y armaduras medievales y renacentistas habían sido mi
pasión desde la primera vez que entré en la Sala de Armaduras del Metropolitan
Museum of Art de Nueva York a la edad de 5 años, durante los últimos 20
años de mi vida he sido un serio estudioso de las armas y armaduras (anteriores
al 1.700). En ese tiempo, he sido bastante afortunado a la hora de visitar
un buen número de depósitos y colecciones de armas y armaduras (y no pocos
de los más pequeños, colecciones que, normalmente, se suelen pasar por
alto) con el propósito de examinar y estudiar esos tesoros y artefactos
de una manera más cercana y personal. Aunque la mayoría de lo que hacemos
está sujeto a distintas interpretaciones, las técnicas que describiré
a continuación me permiten reproducir armaduras "blancas" (metal
blanco) - sobre todo en condiciones de campaña - tal y como yo las veo.
En otras palabras, esta no es más que una de las muchas técnicas disponibles
en la comunidad de modelistas de figuras para representar planchas de
acero; sin embargo, pocas, si acaso alguna de éstas, permitirán reproducir
metal en miniatura.
Previamente a mi adopción de la gama de barnices metálicos Mr. Metal
de Gunze Sangyo, representaba el metal con el uso de óleos y alquídicos
metálicos. Mientras que estos medios me permitían superar los temas en
cuestión satisfactoriamente, la "base" era invariablemente defectuosa:
Los pigmentos de los óleos y alquídicos metálicos son simplemente tan
bastos que no pueden representar de manera realista planchas de metal.
Fue entonces cuando conocí estas increibles pinturas, de la mano de Dan
Osier, que ha sido pionero en su utilización en armas y armaduras en el
área metropolitana de Atlanta. Lo que he hecho, es llevarlo a un siguiente
nivel para acomodarlo a mi estilo, gustos y percepciones.
Los barnices metálicos Mr. Metal de Gunze Sangyo fueron mi elección porque
están pigmentados de manera ultra-fina, son resistentes a los abusos a
los que someto a las armaduras para su acabado, y son relativamente rápidos
para trabajar con ellos. La gama está compuesta por 5 colores metálicos
blancos, 3 de metal amarillo y 1 de cobre. Excepto en el caso del Cobre,
me he dado cuenta que los colores que no representan metales blancos resultan
ser enteramente insatisfactorios para la gran mayoría de las aplicaciones,
aunque si reproducen bellamente la laca dorada de las armaduras japonesas
ligeramente desgastada. De los cinco colores de metales blancos, para
esta técnica sólo tendremos en cuenta tres: Dark Iron; Stainless Steel;
y Chrome Silver.

Decidiendo el tipo de superficie del metal y preparando la superficie
Soy de la escuela de los que creen que el 80% de la figura se pinta antes
de dar la primera pincelada y antes de abrir el primer bote de pintura.
Una vez que tenemos la figura delante, debemos decidir qué o a quién queremos
representar, dónde y en qué tiempo. Cuanto más sepamos sobre el tema en
cuestión, mejor seremos capaces de pintarlo (de manera más realista).
Esta es la fase que más disfruto de todo el proceso; y de la que se obtiene
la mejor recompensa, que se reduce a hacer lo que hacemos. Si se puede
lograr un grado de intimidad con el tema, tejer una historia alrededor
de la figura, si se puede alcanzar una buena visualización del trabajo
terminado, entonces, estamos en el camino correcto.
El primer paso es preparar la superficie de la figura para representar
el tipo de metal que se quiere reproducir. Dependiendo del tema y de la
figura que tengamos delante, esto puede ser tan simple como pulir la superficie
con estropajo metálico del #000 o con papel de lija de grano muy fino,
ya sea en seco o al agua. O quizás pueda requerir un reacabado. Suponiendo
que el escultor y el fabricante ya hayan determinado el resultado final,
cómo ahora, el pintor puede hacer más para que la armadura pueda representar
la forma, tiempo y lugar del guerrero. "Sugerencias" interesantes
se pueden introducir mediante el tipo y estado de la armadura, calidad
de los materiales, rneses de "último modelo" fruto de una importante
fábrica frente a otros de nivel básico o reciclados, armaduras anticuadas,
inacabadas o todavía negras recién fraguadas o deterioradas por años de
uso y abuso. Se puede ir más lejos representando la incorporación de piezas
de repuesto o reparadas, más brillantes, lustrosas y en estado inmaculado,
o a la inversa, inacabadas, negras de la forja, etc. El efecto de armadura
"desgastada" puede en su mayoría ser conseguido en el transcurso
del proceso de pintura sobre una superficie lisa, pero si el efecto es
de armadura algo más basta o más vieja, tendrán que ser introducidas en
el proyecto partes inacabadas, teniéndose entonces que texturar la superficie
apropiadamente a estos efectos antes de imprimar la figura. Como nota
final, recordar que las pinturas metalizadas, particularmente las que
son muy finas como los barnices de Mr. Metal, resaltarán cualquier imperfección
del molde que haya quedado en la figura, así pues, se ha de ser muy meticuloso
en la preparación del "lienzo".
Una vez que la superficie y el resto de la figura están listas, se lava
la pieza en agua jabonosa templada con objeto de eliminar cualquier partícula,
polvo, grasa, etc. Después, la figura se imprima con varias capas muy
diluidas de Floquil Grey aplicadas a aerógrafo (esta es la única ocasión
en la que aplico pintura a una figura sin ser con un pincel). Por descontado,
evito cualquier efecto de turbulencias o acumulación de partículas que
de cómo resultado un acabado "granulado". Una vez que está totalmente
seco, suavemente paso una toallita de papel para desalojar las inevitables
partículas de polvo que se hayan podido acumular, con objeto también,
de eliminar el posible efecto de empolvado consiguiendo así una superficie
super lisa. Todo lo que requiere ahora una superficie que va a representar
metal blanco, es una capa de Negro Mate de Vallejo o Andrea. Este es mi
medio preferido para aplicar capas base, aunque el Negro Mate de Polly-Scale
o de Floquil son también aceptables, debido a la fineza de sus pigmentos
y a su resistencia una vez secos. También es posible utilizar cualquier
gris en su gama tonal: Realmente no importa, mientras que procure un acabado
liso.
Importante, recomiendo encarecidamente que las superficies metálicas
sean terminadas antes de proceder con el resto del proceso de pintura,
y esto incluye la capa base. La razón se hará evidente en cuanto comencemos
a aplicar la capa base de barniz.

Sigue ...
|