El presente artículo tiene como objeto la forma de pulir metales, así es como he realizado el casco del “centurión romano” (foto 1).

Las herramientas utilizadas son:

Lija de agua 000, estropajo, que previamente recorto en forma circular y lo sujeto a un espárrago universal de mini taladro, cepillo de latón y bruñidores de distintas formas (foto 2).

Los bruñidores son herramientas muy pulidas y con distintas formas que se emplean en bellas artes y manualidades para bruñir metales. El resto de herramientas son normales para el preparado de cualquier figura.

He elegido para este trabajo el casco que trae el Sgto. Templario de Andrea y que me sobró de la del montaje de la figura ya que la monté con la cara al descubierto.

Lo primero de todo se quitan las rebabas con la lija de agua y a continuación con el cepillo de latón se iguala toda la superficie.

Una vez que se han eliminado todas las rebabas, se lava bien con agua templada y jabón y cuando está bien seco, se pasa a la siguiente fase, que consiste en pulir con el mini taladro y el estropajo; cuidado en esta operación, ya que no se debe de apretar, si no que hay pasarlo muy suavemente sin apenas tocar la superficie (foto 3). Se vuelve a lavar bien y si repite esta fase hasta que la pieza no tenga ningún arañazo ni falta.

Una vez que la tenemos totalmente pulida, comenzamos a bruñir. Se pasa el bruñidor por la superficie, sin apretar y se verá como empieza a salir el brillo. Esta operación se debe de realizar con mucho cuidado y tardando todo el tiempo necesario ya que de ella depende el éxito de nuestro trabajo.

En la foto 4 se aprecia el brillo que va adquiriendo el casco a medida que se pasa el bruñidor.

Una vez que estemos satisfechos con el trabajo, se frota con un paño que no suelte pelusa (yo utilizo uno para limpiar las gafas), se debe de emplear uno que no contenga sustancias limpiadoras ya que nos mancharía la pieza.

Se vuelve a lavar y se seca, para a continuación barnizarla con barniz negro humo de Tamiya. Para esta operación suelo diluir el barniz al 50% con el disolvente de Tamiya (también se puede emplear alcohol isopropílico mezclado con agua al 50 %). Es preferible dar varias manos incidiendo en las zonas de sombras (fotos 4 y 5) ya que el mismo barniz nos las irá acentuando.

Espero que sea de utilidad y lamento que las fotos no sean tan claras como quisiera, pero es que no he podido hacerlas mejor


© Javier García

Madrid, Mayo de 2003