El cine contribuye a enardecer a personajes de la literatura que de otra forma hubieran quedado olvidados de la mano de Dios. Este es el caso del profesor Abraham Van Helsing. Héroe de las películas de vampiros y pilar fundamental de la obra Drácula de Bram Stoker. El insigne doctor John Seward se ve obligado a escribir a su mentor al verse sobrepasado por la extraña enfermedad de su amiga Lucy Westenra (no se imaginaba el curso que la aventura iba a cobrar). El camino les llevaría hasta los misteriosos confines de Rumania, a la caza de uno de los monstruos más insignes de la literatura y el cine, el CONDE DRÁCULA. Cuando el Holandés Bram Stoker publicó Drácula, no podía imaginar, que a la vez que forjaba a un monstruo de leyenda estaba creando la figura del cazador de vampiros personificado en el profesor Abraham Van Helsing. Si bien no es el protagonista al cien por cien de la novela es pieza clave en la búsqueda de la verdad sobre la enfermedad de Lucy Westenra y en la caza del conde Drácula. El Cine y Helsing No es hasta 1931 y de la mano de Tod Browning cuando Van Helsing (Edward van Sloan) recupera un poco de protagonismo, en el film Drácula y lleva a la consagración del actor húngaro Bela Lugosi en el papel de vampiro por antonomasia. En esta película, basada en la obra de teatro de Hamilton Deane y John L. Balderstone más que en la obra de Stoker presenta a un profesor anticuado que se enfrenta en la valerosa cruzada contra el mal. Afirman los críticos que por motivos de la censura, Van Helsing no pudo convertirse en cazador de vampiros hasta la década de los 50, con la obra Drácula de Terence Ficher, considerada por los amantes del séptimo arte, como la obra maestra del cine de terror. En esta obra, Drácula (Christopher Lee) es asediado por la constante amenaza del profesor Van Helsing (Peter Cushing). Por obra del guión, el señor Harker fallece el al comienzo de la obra dejando todo el peso de la caza a nuestro héroe. La última obra que merece la pena enunciar basada en la novela de Drácula, es Drácula de Bram Stoker, dirigida por Francis Ford Coppola, con Gary Oldman en el papel de Drácula y el gran Anthony Hopkins en el papel de Van Helsing. El film polémico, aunque fiel a la obra, intenta justificar la maldad de Drácula por una traición de Dios hacia él, en las ofensivas de los Cristianos contra las tropas Turco-musulmanas en el 1462. A mi gusto, la figura de Helsing, está ensuciada, para dar una visión mucho mas angelical del malvado y enamorado Drácula. La figura del profesor es una mezcla entre loco, caza vampiros y vengador sin dar durante toda la película con una definición acertada ni precisa. Desde la época de la primera película de Drácula hasta la actualidad, el original de Van Helsing ha ido desarrollándose hasta alcanzar la imagen, que le corresponde, de caza vampiros incansable, hombre culto y oscuro en busca del equilibrio entre el bien y el mal. Enumerar las descremadas obras en las que el papel de Van Helsing sale
a colación o simples copias deficientes del personaje original
sería agotador y absurdo, por lo que el que escribe estima oportuno
terminar aquí con el repaso cinematográfico. Simplemente
comentar que en mayo de este año, la Universal estrena una obra
dedicada a Van Helsing (con el mismo título) en la que se muestra
a un profesor en “época de universidad”, joven y atractivo (Hugh
Jackman) encargado de terminar con un montón de seres “despreciables”
del mal. Esperemos que el director Stephen Sommers haga honor a tan ilustres
personaje. La FiguraLa figura a la que hacemos mención, es una de esas obras de arte olvidadas por la critica modelística por no ser todo lo ortodoxa que es. Pertenece a la serie de 120mm de la casa Joordu y representa a Abrahan Van Helsing unos momentos después de haber decapitado a las tres vampiras. La figura se acerca más, a la imagen que Coppola da en su Drácula de ese momento. La pieza corresponde a un Garaje Kit, ¿qué es esto? Una pieza de calidad baja, a poco precio, pero que contrariamente a lo que se piensa, deja al modelista todo el trabajo para hacer suya la obra. Son diamantes en bruto, solo hay que pulirlos para que saquen todo su esplendor. La obra, como se mentó, de 120 mm, era mi primera figura de esa medida, por lo que el trabajo iba a incrementarse aún más. Tras un pulido completo (la figura viene de una pieza), puse y quité algunas cosas a fin de hacer más mía la obra y además dar un homenaje a los diversos Van Helsing del cine. La Cruz que traía el Kit era un poco arcaica y sin motivo, por lo que la varié emulando la misma cruz que Hugh Jackman saca en su Van Helsing. El sombrero está también completamente construido, alargando el ala, para dar una visión mucho más oscura y misteriosa al personaje. Las cabezas de las vampiras, sufrieron también transformación, el pelo fue totalmente reconstruido y estirado hasta alcanzar la longitud que cualquier mujer puede tener. A una de ellas le coloqué una diadema de oro, similar a la que lleva una de las vampiras en el Drácula de Coppola. El terreno, está totalmente construido. El suelo está realizado con masillas añadiendo grava y pequeñas piedras para dar una textura a tierra y adornado con motivo vegetales, naturales y artificiales a fin de dar un poco de viva a la tierra desnuda. El muro está realizado con tizas y tallado, pintado y envejecido. Dándole muchas vueltas al terreno, me fijé que en el Drácula de Coppola, Hopkins camina por un castillo nevado de los Cárpalos, por lo que decidí emular una leve nevada para contrarrestar los colores oscuros de la figura y el paisaje. La nieve la realice con Sparkling Sandstones (blanco) un producto que encontré en una tienda de manualidades y que me dió muy buen resultado, ya que además de aplicarlo con el pincel, al secar deja un acabado de brillo muy real. Para terminar, recomendar a todos lo modelistas obras de este tipo, no tan perfectas (sin criticarlas) como las de marcas con más prestigio, pero que dejan al hacedor un mundo de posibilidades en la construcción y pintura. Este artículo está dedicado a mis padres y a Peque, por darles la brasa con Van Helsing y al “Chosu” por la cámara y el tiempo. GRACIAS.
© Jorge Juan López Oca. Mayo 2004
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