Introducción (Daniel Serrano)
En una de las sesiones de pintura que venimos haciendo casi
mensualmente desde hace un año con Los Alegres Turlurones,
tuve la ocasión de ‘secuestrar’ durante
unos minutos a Luis Esteban Laguardia, al cual admiro como
gran modelista y mejor persona, y al que estoy agradecido por
ser tan accesible y ayudarme a mejorar y evolucionar en mis
figuras.
Peloteo aparte, el motivo de dicho secuestro fue mi temor
a enfrentarme con mi primer húsar, con su habitual sabretache
y sable colgando… ¿Cómo le haría
las correas? ¿Lámina de estaño? ¿Papel?
El húsar en cuestión es el que regala la revista
francesa Figurines y está modelado por Raúl García
Latorre. Al ver que Luis ya lo había pintado y dada
su experiencia en este periodo histórico, se brindó a
echarme un cable y así aprovechar para hacer un pequeño
artículo para Lilliput.
Estos fueron básicamente los pasos a seguir:
Manos a la obra (Luis Esteban)
En primer lugar necesitamos:
- una cuchilla que corte bien, nuevecita, fundamental.
- también una regla, metálica a ser posible,
para usar como guía a la hora de cortar las tiras
- cianocrilato
- la figura en cuestión…
- y nuestra gran protagonista, la cinta adhesiva desgomada
¿Qué es o dónde consigo cinta adhesiva
desgomada? Pues muy sencillo. Coged cinta adhesiva, un pequeño
trozo como los que aparecen en las fotos. Metedlo en un recipiente
con acetona unos segundos y veréis como, ayudándoos
con los dedos, se va desprendiendo la fina película
adhesiva de la cinta. Eso sí, quedará un poco
arrugada, lo cual corregiremos dejándola un tiempo bajo
un libro que haga de prensa.
Una vez tengamos esos trozos de cinta adhesiva desgomada debemos
tener en cuenta el color de las correas que vamos a hacer.
En este caso, al transformar Daniel la figura en un húsar
de la muerte, las correas van a ser blancas, con lo que nos
vendrá bien usar cinta desgomada blanca. Para otro tipo
de húsares o figuras napoleónicas que también
precisen correas, dependiendo del color de las mismas puede
ser más ventajoso usar cinta negra.
Por cierto, para saber más sobre qué es un sabretache,
aquí tenéis un enlace http://www.lilliputmodel.com/faq/sabretache.htm
Bien, empezamos. Comenzamos cortando una tira más o
menos a la escala oportuna. Para ello os aconsejo usar una
regla metálica para que salga bien recta y fijar la
cinta con un trocito de celofán a algo que no se mueva
(mesa de trabajo u otro soporte).

Una vez obtengamos una tira, procederemos a comprobar su anchura
y escala con la figura y, en este caso, con las hebillas que
incluye el sabretache de este kit.

Así procederemos con las tres tiras que se precisan
para el sabretache, y las iremos pasando una a una por los
aros del mismo, pegando cuidadosamente con cianocrilato la
punta de la cinta que acabamos de pasar por el aro al resto
de la cinta, justo en el lugar donde vayamos a poner las hebillas
a las correas del sabretache. Debo decir que en este caso el
kit trae las hebillas incluidas. En la figura que pinté yo
se las quité y modelé con Duro los aros de anclaje
al sabretache y utilicé unas hebillas sueltas de Métal
Modèles. En esta ocasión vamos a aprovechar las
que trae el kit.

Bien, ya tenemos las tres tiras pegadas al sabretache. Ahora
hay que buscar la colocación con respecto a la figura,
así como la altura correcta. Para ello, lo mejor es
ir haciendo pruebas e incluso valernos de un poco de blue-tack
para fijar el sabretache a la altura que queramos y poder calcular
qué trozo de tira nos sobra.

Una vez que decidamos la altura (más o menos quedaba
a un palmo del suelo), cortamos las tiras teniendo en cuenta
que éstas deben llegar hasta el cinturón y debemos ‘salvar’ la
pellise y simular que las tiras se unen al cinturón
por debajo de esta. Hay que tener en cuenta que deben quedar
mínimamente tensas para simular la tensión que
produce el peso del sabretache. La cosa quedaría más
o menos así:

Una vez realizadas las tiras del sabretache le toca el turno
al sable. En este caso el kit trae los aros por los que pasan
las correas perfectamente modelados. Cortaremos dos tiras más,
del mismo grosor que las anteriores y las pasaremos por los
aros.

Como veis en la foto, utilizo un palillo para manejarme. En
ese momento había puesto un poco de ciano en la cinta
y estaba procediendo a cerrar la correa. Luego Dani ya se las
ingeniará para modelarle la hebilla o, si las encuentro,
le prestaré algunas que debo tener por ahí.
Aquí debemos tener en cuenta que la primera tira debe
coincidir con la primera del sabretache y también debe
estar tensa simulando el peso del sable.

En ese caso utilizamos un poquito de blue-tak para simular
que estaba pegada y así calcular el trozo de la otra
tira que hay que cortar. Esa segunda correa debe coincidir
con la tercera del sabretache, que en este caso estaba por
debajo de la pellise.
Para terminar, el resultado final quedó así:

Antes de terminar me gustaría aconsejaros un par de
cosas. Es mejor pintar primero la figura por un lado y el sabretache
y el sable, con sus correas por otro. La zona donde vayáis
a pegar las correas a la figura es aconsejable no pintarlas
para que el pegamento agarre mejor. Lo mismo os digo con las
correas. Primero pegad el sabretache y luego, en la zona donde
se unen las correas del sable con las del sabretache, dejarla
sin pintura para que una mejor.
Espero que el artículo os haya servido y perdáis
el miedo a este tipo de figuras, que aunque son más
trabajosas, el resultado final es espectacular. Ahora le paso
la pelota a Dani para que haga un artículo de pintura
de la figura.
© Luis
Esteban Laguardia / Daniel Serrano , Mayo 2006.

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