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Después de ser mero lector de la pagina, me he decidido a escribir un pequeño articulo acerca del Rgto. de Caballería de Línea de Calatrava. Se trata de una figura de la Asociación de Miniaturistas Aragoneses, modelada por Diego F. Fortes. A todos aquellos a los que os gusten las figuras sobre soldados españoles, os recomiendo las que editan para conmemorar su exposición, son de gran calidad y a un precio inmejorable. En fin, a lo nuestro. Como ya he dicho, es una figura modelada por Diego, por lo que la calidad es muy buena y la fundición también es más que aceptable. El despiece es muy sencillo, ya que únicamente hay que pegar la cabeza y la mano que sostiene la tercerola, lo que me ha permitido dejar la figura lista para pintar en poco tiempo.
Para pintar la figura he utilizado los acrilicos de Vallejo, aunque no quisiera aburriros con las mezclas que he utilizado para cada color, pues imagino que cada cual utiliza un 'camino' distinto para llegar prácticamente al mismo resultado, y no hay un camino mejor o peor. Unicamente reseñar que, como quería conseguir un aspecto de ropas usadas y un tanto viejas, he añadido a las mezclas pequeñas cantidades de sombra tostada. En lo que si que me gustaría centrarme un poco más es en la elaboración del escenario. He querido situar a la figura en una calle de un pueblo castellano, con las calles empedradas y amplios ventanales enrejados. Lo primero que hice fue la pared de la casa. Tomando como referencia
la figura (1.70 m) calcule las medidas de la misma y de la ventana. Sobre
una superficie de plástico fui haciendo un molde con laminas de
Evergreen hasta conformar la forma de la pared con el grosor deseado.
Posteriormente lo rellené con escayola y, antes de que se secara
del todo (para evitar que se pegue) lo saque del molde. Como se trata
de una esquina, pegué ambas partes con cola blanca y rellené
la unión con Milliput. Una vez seca la estructura, lijé
ésta para igualar toda la superficie.. El siguiente paso ha sido hacer la ventana de madera. Sobre una lamina de Plasticard con la medida del hueco fui pegando otras a modo de listones para que fueran dando volúmenes a la misma. Por último también pegué el marco. Como estas cosas nunca he conseguido que encajen bien, rellené las uniones con putty y listo para pintar. La reja la hice también con varillas de plasticard, y la filigrana superior con estaño de soldar. Lógicamente no la puse en su sitio hasta el final. La planta es de las de fotograbado. Una vez cortadas las distintas ramas he pintado sobre los tallos con cola blanca para que al secarse de volumen a los mismos. Es una tarea sencilla que se hace rápidamente, y tampoco se necesita que la aplicación sea muy uniforme, lo cual además dará un aspecto nudoso a los tallos. Las tejas las hice una a una con lamina de estaño, primero cortándolas todas a la medida y luego, con el mango de un pincel, dándolas la forma. Sobre la estructura del tejado, primero pegué todas las de abajo para calcular mejor las dimensiones, de manera que si tuviera que corregir se notara menos, y posteriormente todas las de arriba. Una vez seco el pegamento, di una mano de putty sin diluir, con la intención de conseguir el aspecto rugoso que dan a las tejas el musgo y hierbas que crecen en ellas.
Lo último que hice fue el mojón de la esquina que también está hecho con milliput. Una vez acabado con la elaboración del terreno, empezamos con la pintura. Lo primero fue la ventana, que pinte con marrones, ocres y grises para dar un aspecto de madera vieja. Una vez seca la pintura, la tapé con cinta de carrocero para empezar a pintar el resto. Para la pared, utilicé por primera vez mi aerógrafo recién comprado. Empecé con un tono gris marrón sobre el que fui añadiendo blanco, hasta dar unas últimas pasadas únicamente con blanco. Luego, tanto en la parte inferior como cerca de las tejas di unos lavados con verde militar y sombra tostada para dar un aspecto más sucio a estas zonas. El empedrado, también se pinto piedra a piedra, para lo cual utilicé grises, rojos, azules y naranjas. Da igual que al principio el color de la piedra no sea muy real, pues con lavados con ocres se igualará la tonalidad de la calle consiguiendo unos colores más reales y habremos escapado de la monotonía. Las tejas las pinte con gris oscuro, casi negro. Luego, aclaré este color con naranja a pincel seco. Para evitar un contraste excesivo apliqué lavados con verde militar. Posteriormente, con blanco, he vuelto a dar pincel seco, esta vez de manera muy sutil, con la intención de conseguir el aspecto blanquecino del musgo seco. Por ultimo he pintado la reja y la planta. Para la reja he utilizado el negro con lavados rojizos y humo. La planta la he pintado con varios tonos de verde y en algunas hojas he dado lavados con amarillos y rojos para huir de la monotonía y darla mayor atractivo. Es ahora cuando he ido enganchando las distintas ramas de la planta sobre la reja, ni siquiera he necesitado pegarlas. Finalmente he pegado la reja a la pared procurando que el tallo principal de la planta coincida con la maceta. Esto ha sido todo. Si bien, las figuras las pinto bastante rápido (como mucho en dos días) en los terrenos me entretengo bastante más; tal vez porque no me divierte tanto, pero hay que reconocer que el resultado final es mucho más atractivo.
© Javier Méndez Pino. Agosto 2001
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