Historia

Con anterioridad a la creación de las Fuerzas Regulares Indígenas, ya existían en el Protectorado una serie de unidades de carácter irregular. Estas se organizaban para una acciÓn o campaña determinada y, finalizada ésta, se disolvían. También existía en el Protectorado una Policía Indígena encargada de cuidar el orden en las cabilas.

Con la intención de regularizar la situación de estas tropas, por Real Orden de 30 de junio de 1911, se organiza una unidad, la cual se denominaría Fuerzas Regulares Indígenas De Melilla que constaría de un Tabor (Batallón) de Infantería, con cuatro compañías y un escuadrón de Caballería. Al año siguiente se amplio a dos tabores de Infantería y un tabor de Caballería. La reglamentación a la que estaría sometidas estas fuerzas seria la misma que regía la Milicia Voluntaria de Ceuta, también de personal indígena.

Estas Fuerzas Regulares tuvieron, en un principio, grandes dificultades de alistamiento y no es hasta 1914 cuando se lleva a cabo la reorganización de las mismas dando lugar a la creación de cuatro grupos y siendo su nueva denominación la de Grupos de Fuerzas Regulares Indígenas, formado cada uno de ellos de dos tabores de infantería de tres compañías y un tabor de caballería de tres escuadrones. El primero de estos grupos se crea sobre la base las Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla y paso a denominarse Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Tetuán n.º 1. El segundo grupo se denominó GFRI Melilla nº 2, el tercero, GFRI Ceuta nº 3 y el cuarto GFRI Larache nº 4. Por último y tras la batalla de Annual, se organiza en 1921 el quinto grupo con el nombre de GFRI Alhucemas nº 5.

Estos grupos, desde su creación, participaron en las campaña de Marruecos (1909-1927), mostrando un gran comportamiento, especialmente en la zona de Melilla después del desastre de Annual, donde ganaron la primera Medalla Militar y el apelativo que les dio el Rey como ‘Mis Fieles Regulares’.

También participaron notablemente en la pacificación de Asturias tras la insurrección de 1934.

En 1936, desde los primeros momentos del pronunciamiento militar, la Alta Comisaría de Asunto Indígenas, afecta a los sublevados comenzó el reclutamiento de marroquíes. El número de alistados fue muy alto, siendo 15.000 durante el 36, llegando en 1937 a 27.000 soldados. Durante 1938, este reclutamiento bajo a 15.000 y en 1939 ingresaron únicamente 1000 nuevos reclutas. Para entender el gran número de incorporación, además de la magnifica política de alistamiento, cabría destacar la hambruna que padecía Marruecos en esta época.

El número de efectivos de los GFRI durante la Guerra Civil fueron incrementándose hasta llegar, en el ultimo año de la contienda, a un total de 51 tabores de infantería y cinco de Caballería., lo que suponía unos setenta mil hombres, de los cuales, el 90% eran Indígenas

Las acciones más sobresalientes son las efectuadas en la defensa de la Ciudad Universitaria en Madrid, Liberación de Toledo, Bilbao y Oviedo, el Pingarrón, Teruel, Frente del Ebro, Brunete, Gandesa que proporcionan a los Grupos de Regulares las Laureadas y Medallas Militares Colectivas que son las más altas condecoraciones que se pueden conceder y el reconocimiento de su valentía, sacrificio, capacidad de lucha y ardor combativo y cuyas corbatas lucen en sus Banderas, con el orgullo adicional de ser las más condecoradas de nuestro Ejercito

Una vez acabada la guerra, los efectivos se desdoblaron los efectivos con el fin de hacerlos más operativos. Se crearon cinco nuevos grupos: Xauen nº 6, Llano Amarillo nº 7, Bab Tazza nº 8, Arcila nº 9 y Rif nº 10. A su vez, se crearon otros dos nuevos grupos de caballería, el Tetuán nº 1 y Melilla nº 2.

A pesar de esta reorganización se licenció a 15.000 soldados. En los años siguiente se extinguieron los Grupos nº 8 y 6, tomando su número el Grupo del Rif y el Grupo de Arcila respectivamente.

Los ocho grupos de infantería restantes, así como los dos de caballería, continuaron hasta el año 1956, en que Marruecos obtuvo su independencia.

 

Uniforme

En este apartado me centraré en el uniforme de los GFRI durante la Guerra Civil Española, que fue establecido a partir de la reorganización de los grupos en 1914 y duró hasta 1943.

Cabría destacar la diferencia existente entre los uniformes del personal indígena. y el de los oficiales. Los uniformes de los primeros estaban inspirados en las prendas de los campesinos marroquíes, mientras que los oficiales utilizaron uniformes de corte europeo, si bien adoptaron otras prendas de origen marroquí.

El GFRI adopto el color caqui o garbanzo para sus uniformes. A partir de 1914, este uniforme estaba compuesto por una guerrera con dos bolsillos superiores y cuello cerrado, zaragüelles, vendas en las piernas, alpargatas y faja. Esta faja fue de distintos colores para cada grupo.

GFRI Tetuán nº 1
Azul claro
GFRI Melilla nº 2
Rojo
GFRI Ceuta nº 3
Verde claro
GFRI Larache nº 4
Azul oscuro
GFRI Alhucemas nº 5
Verde
GFRI Xauen nº 6
Rojo
GFRI Llano Amarillo nº 7
Rojo anaranjado
GFRI Bab Taza nº 8
Rojo granate
GFRI Arcila nº 9
Azul oscuro
GFRI Rif nº 10
Verde

 

Como tocado, la tropa utilizó el tarbuch, chichía o la rexa (turbante); y los oficiales la gorra de plato. Si bien, se puede ver a gran número de oficiales llevando tarbuch.

Otras prendas muy comunes en la uniformidad fueron la chilaba y la candora; esta última se hizo muy popular en campaña en verano, tanto entre la tropa como la oficialidad.

Como prenda de paseo (principalmente) se vistió el sulham (capa de lana) y el alquicel (especie de forro del sulham).

En algunas ocasiones (principalmente gala), se llevaba la skara, una bolsa de cuero ricamente adornada.

Ante las necesidades de campaña, durante la guerra civil se adoptaron multitud de prendas de carácter irregular, como puedan ser chaquetillas cortas, gorros de lana, ponchos, bolsas de lona, etc.

Conversión

Siempre nos hemos quejado de que no se encuentran en el mercado figuras de ese tema que tanto nos interesa y que nos gustaría pintar, pero basta con buscar bien y revisar alguna documentación, para darnos cuenta que hay gran cantidad de figuras que se adaptaran a nuestro tema preferido con muy poca o ninguna modificación.

Este es el caso de esta figura. La idea me surgió en el Euromilitaire. Como el año pasado estuvo un tanto flojo de visitantes, me puede hartar de mirar y remirar. Y allí estaba el Zuavo de los Tigres de Luisiana de la firma comercial Elite Miniaturas. A pesar de ser una figura muy popular, siempre la había visto en su caja o en las revista y, al verla pintada puede comprobar que el uniforme era fácilmente convertible en un soldado de las Fuerzas Regulares Marroquíes. En principio, lo que mas me gusto fueron los ‘zaragüelles’, y a partir de ahí decidí seguir con la conversión.

Busque en algún libro información de los uniformes de los Regulares, con intención de hacer las mínimas conversiones. Al final me decidí por un Soldado con uniforme de campaña compuesto de zaragüelles, chaqueta corta, tarbuch, vendas en las piernas, cartuchera a lo largo de la cintura, alpargatas y bolsa lateral. Como armamento un mosquetón Máuser y una granada Laffite.

Con las ideas claras no quedaba mas que ponerse manos a la obra. Como norma general, al igual que la pintura, la conversión o modelado de nuevas prendas o equipación se empieza de dentro hacia fuera.

Los zaragüelles se conservaron tal cual estaban, así que la empecé por la casaca. Dada la escasez de material de la guerra, los soldados adoptaron prendas de todo tipo, en este caso no me apetecía modelar una casaca larga que llegara por debajo del cinturón y tapara parte de los pantalones, de forma que opté por una chaqueta corta que llegara hasta la cintura. La modificación fue mínima. Elimine con limas y lija parte de la chaquetilla, de la cual se conservaron las mangas, donde únicamente hubo que eliminar con una lija el galón de cabo. Una vez lisa la superficie del estómago y la espalda, realice el cinturón. Realmente únicamente una banda modelada con masilla donde posteriormente situaría las cartucheras. En este momento, conviene realizar el cinturón, para tener una referencia donde hacer las arrugas de la chaqueta. Por lo tanto una vez listo este, aplique un poquito de masilla Milliput a la parte situada por encima del cinturón y con ayuda de un palillo y pincel de cerdas sintéticas (que son mas duros) modele las arrugas para que diera la sensación de que la casaca se mete por debajo del cinto. Lo siguiente es poner un ‘churro’ muy fino de masilla a lo largo de lo que sería la abertura de la chaqueta. Con el pincel lo aplasté hasta fundir con la superficie del estómago y pecho de forma que no quedara ninguna irregularidad y la superficie fuera uniforme. Con una cuchilla hice un corte vertical, retirando una parte de la masilla para que pareciera el corte o ‘escalón’ de la junta de la chaqueta. La vuelta y picos del cuello si hicieron un poquito mas grandes que los originales. Por último, con bolitas de masilla muy pequeñas modele los botones y con esto quedaba lista la chaqueta. En realidad, debería llevar unos bolsillos a la altura del pecho, pero con la manta, las correas y la granada prácticamente no se verían y darían un volumen poco real. Se debe tener en cuenta como esta modelada la figura (en general, todas las de Raúl), donde la arrugas suelen ser suaves y los relieves muy ligeros, por lo tanto no conviene dejar grandes ‘escalones’ entre las prendas. Es preferible pasar una lija y lana de acero para unificar el conjunto.

Lo siguiente serían las trinchas, que sujetarían el cinturón. El proceso es similar al del modelado de la abertura de la chaqueta, esto es, hacer unos ‘churros’ finos con masilla, aplanarlos con el pincel y cortar la forma deseada con una cuchilla. Finalmente lijar y pulir para conjuntar toda la pieza. Por ultimo, modele las cartucheras. En este caso hice un churro de masilla un poco mas grueso, lo aplique en la parte frontal y lo corte para conformar las formas básicas. Incido otra vez en lo ya mencionado acerca de la uniformidad en los volúmenes y la proporción con otras partes de la figura, así que fui cortando y rebajando el trozo de masilla, hasta que el volumen estuvo bien proporcionado. Una vez lista la forma inicial, realice unos cortes verticales para separar las nueve cartucheras que tiene la figura. Con el pincel suavicé los borde y retoqué alguna zona. Lo siguiente es realizar pequeños cortes en el frente de las cartuchera para simular la tapa de las mismas. Otra vez, con el pincel, suavicé los contornos, aplastando el ‘cuerpo’ de la cartuchera para dejar en relieve la ‘tapa’. La idea inicial no incluía los botones que, aunque realmente los tuviera la cartuchera, solo el pensar en hacerlos me ponía malo, pero todo sea por el realismo. Un poco de paciencia hace milagros, así que con bolitas diminutas de masilla que fui aplicando con el pincel y retocando con la cuchilla hasta conseguir el tamaño deseado, y otra vez con el pincel, y otra vez con la cuchilla, y otra vez.... conseguí que cada cartuchera tuviera su botón.

El siguiente paso sería modificar la parte baja de las piernas y pies. Con una lima eliminé los botines que trae la figura para dejar uniforme tanto las pantorrillas como los pies. Con estos últimos totalmente lisos, aplique un poco de masilla, como siempre, distribuí finamente con el pincel y con la cuchilla corté las formas de lo que serian las costuras de las alpargatas. Con hilo de cobre muy fino hice los cordones. Las piernas que tiene la figura son muy finas, así que no necesité rebajarlas mas para no sobredimensionarlas con la vendas. Corté una lamina de estaño y la fui enrrollando a lo largo de las piernas hasta llegar a la rodilla. Finalmente, también con hilo de cobre puse unos cordones que sujetaran estas vendas.

La figura trae una bolsa lateral muy pequeña que quise cambiar. No me decidía si hacer una bolsa de lona o una ‘skara’ de cuero, pero al final opte por la sencillez. Como siempre, un poco de masilla, cortar los bordes simulando las costuras y finalmente suavizar con el pincel. Una vez seca la bolsa, hice una ‘tortita’ muy fina que corte a modo de ‘solapa’ o cierre de la bolsa. Otra vez, unificando ambas partes con el pincel.

Para la cabeza, lijé el tocado que traía y modelé el tarbuch propio de estas tropas. Pero la cara me seguía pareciendo demasiado ‘occidental’, así que me animé a hacer una barbilla que iría a lo largo de la mandíbula. Como siempre, hice un ‘churro ultrafino’ que aplique con el pincel y retoqué con la cuchilla.

Me da la sensación de que me repito al explicar los pasos del modelado de las diferentes partes, pero en este tipo de trabajo siempre es lo mismo: pegar, retocar, unificar, paciencia, pegar, retocar, unificar, paciencia,....

En cuanto al armamento, decidí cambiar el fusil por un mosquetón Máuser, pero manteniendo la pose de la figura. Así que corte el sobrante, y rebaje el interior de la mano y de la manga con una lima. Al poner dicho mosquetón en el hueco preparado no acabé de estar satisfecho con el resultado. Se notaba claramente que ‘esa pieza no era de ahí’, así que opté por cambiar la posición. Corté la mano, rellené con masilla el hueco previamente realizado y modele otra vez la mano, esta vez sujetando el mosquetón de forma horizontal. Y ahora si, la pose me parecía mas natural y el conjunto mas uniforme. Por ultimo con un tubito de masilla hice la granada Laffite que iría colgando de las trinchas.

Y eso es todo. Con esto os animo a no quedarnos en las instrucciones de montaje y pintura del fabricante (el que las incluye) y a buscar nuevas opciones para realizar pequeñas conversiones que nos permitirá tener una figura única de nuestros temas preferidos.

Pintura

En este apartado, no hay mucho que aportar a la ya bien conocida técnica de pintura con acrílicos. Simplemente me gustaría destacar las mezclas utilizadas en lo que son los aspectos mas característicos del soldado que representa la figura, esto es, la tez morena propia de un marroquí y los zaragüelles.

Hay que mencionar que ambas mezclas no fueron mías, sino que me las facilitó mi compañero de asociación Luis G. Platón, y me ayudaron mucho con la pintura. ¿No os ocurre en ocasiones, que un gran trabajo de pintura se ve arruinado por una mezcla inicial equivocada? ¿O que al conseguir el tono que tenías en mente te animas aún mas a esforzarte con la pintura?

CARNE

BASE Marrón Corcho + Uniforme Ingles + Bermellón + Verde Oliva Dorado (una punta)
LUCES Primeras: Carne Dorada
Finales: Carne Mate
SOMBRAS Uniforme Inglés + Bermellón

ZARAGÜELLES

El color deseado era el garbanzo, si bien no deseaba un tono demasiado anaranjado, sino que éste fuera más caqui.

BASE Marrón Dorado + Uniforme Japonés + Amarillo Caqui (una punta)
LUCES Primeras: Amarillo Caqui
Finales: Arena Claro
SOMBRAS Uniforme Inglés

 

© Javier Méndez Pino. Junio 2003