Eran las 3 de madrugada cuando Custer pretendía Salir de Camp Supply, en plena tormenta, pero Sheridan intentó persuadirle,Custer le explicó que durante la tormenta, ningún hostil podría verlo ni localizarles, Custer deseaba a toda costa la tormenta y mal tiempo.

Desde la partida del fuerte, la columna recorrió 22 kilómetros y acamparon en un pequeño valle sombreado con leña caída. La tormenta iba remitiendo y cuando amaneció el campamento estaba lleno de conejos, así que el plato del dia fue: ”estofado de conejo”. Custer envió a sus exploradores en busca de algo: huellas, guerreros, lo que fuera, las noticias que le trajeron fue que estaba todo despejado durante kilómetros a la redonda, "ni un indio a la vista".

CusterCuster aprovechó para realizar un pequeña partida de caza;él, los exploradores y dos francotiradores de la unidad de Cooke, pudieron cazar un búfalo y varios ciervos.

Al dia siguiente siguieron avanzando. Avanzaron 27 Kilómetros, al acampar de nuevo, había muchos conejos, por lo que los perros armaron tal embrollo, que se mandaron degollar a todos menos a dos, los de Custer, que al parecer eran muy obedientes. Más tarde siguieron hacia el oeste y ordenó al mayor Elliot avanzar para buscar algún rastro de los hostiles.

La columna tuvo que detenerse a orillas del rio Canadian. El río era largo y liso, tuvieron que buscar durante más de 2 horas para atravesarlo y finalmente encontraron un sitio donde tuvieron que cruzar rapidamente. Custer avanzó hasta lo alto de una colina mientras la tropa atravesaba el río, a lo lejos pudo divisar un jinete que se dirigía hacia él.

El jinete era jack Corbin, un explorador que iba con el mayor Elliot quien le dijo que habían encontrado una partida de guerra con huellas frescas (alrededor de unos 150 guerreros). El mayor Elliot estaba siguiendo las huellas.

Custer ordenó que 80 hombres se quedasen con la caravana de suministros y ordenó avanzar la columna al encuentro con Elliot. Se encontraron con él alrededor de las 9 de la noche, cerca del río Washita. Custer ordenó no hablar, no encender hogueras, no fumar y no hacer ruido. Después de subir a un risco y observar el campamento (aunque era de noche), preparó un plan.

La columna se dividiría en cuatro unidades, dos atacarían desde el lado más cercano del rio y otras dos atacarían por retaguardia. Las cuatro convergerían en el centro del poblado.

Custer esperó una hora antes del amanecer, en cuyo momento desplegó a sus hombres, ordenó dejar los capotes y efectos personales a solas en un punto antes del ataque, el caballo de Custer ”Dandy”, se impacientaba cada vez más en el silencio. Debían atacar todos a las primeras notas de ” Garryowen”, que la banda tocaría para iniciar el ataque.

Custer ordenó al teniente Cooke que sus francotiradores de élite formaran en filas de a 4 tras de Custery así hicieron.

Cuando Custer iba a ordenar la carga, un disparo sobresaltó a todos, provenía del campamento, así que Custer salió disparado hacia el poblado y todos sus hombres le siguieron. Todos gritaban a la vez que cargaban, en el poblado todo el mundo corría y muchas armas salían desde las tiendas indias disparando; todo era confuso, habáa muchos indios que saláan a su encuentro a caballo, sin duda intentaban atraer a los soldados fuera del campamento, pero no funcionó, los soldados dispararon contra todo, guerreros, mujeres, niños, todos huían o se refugiaban en matorrales. Soldados luchando mano a mano contra los indios, disparando, los indios oponían una feroz resistencia. Elliot

Custer y algunos soldados recuerdan a una mujer que tenia en sus brazos a un niño blanco (sin duda secuestrado), de unos 10 años, cuando fueron a liberarle, sacó un cuchillo y le destripó, la mujer cayó abatida antes de dar otro paso por una descarga de los soldados. Aunque de esto hay varias versiones, otra cosa que se recuerda era al capitán Benteen, contra un guerrero que cargó hasta 3 veces contra el capitán, Benteen intentaba persuadirle que se rindiera, pero cuando cargó por cuarta vez, Benteen lo mató, más tarde se averiguó de que era el hijo del jefe.

Custer temía por el teniente Bell, el cual tenía que haber aparecido ya con un par de carretas que había dejado en el punto donde dejaron los capotes y empezó la carga. De pronto apareció intentando deshacerse de unos indios que les atacaban, los indios escaparon y al fin pudo llegar hasta Custer, de inmediato se estableció un hospital, las bajas no habían sido muy numerosas, se habían perdido menos de 40 hombres entre muertos y heridos.

La lucha en el poblado apenas duró unos minutos, aun cuando fueron necesarias varias horas para liquidar a los guerreros aislados que se escondían en los barrancos y las brozas. Custer contabilizó un total de 103 luchadores caídos (según se dice, únicamente pudieron catalogarse como tales a 11 pieles rojas; Jefe Olla Negra, pequeña roca, hombre malhumorado, caballo azul, lengua de oso, dientes rojos, oso ciego, pequeño corazón, pájaro rojo, oso alto, oso blanco, los restantes se dice que eran mujeres, niños y ancianos, aunque esto es muy dudoso.)

Una historia en el Tribune de nueva York, contada por un testigo que no se identificó, comparó el campo devastado con un matadero de animales. Da la sensación de que por el poblado hubiera pasado Gengis Kan.

Cuando la situación se apaciguó, Custer envió destacamentos para que rodearan y atraparan a todos los ponis indios. Tan pronto como la zona de combate quedó consolidada , sumó el botín; -573 pieles de búfalo, 241 monturas, 47 rifles, 35 revólveres, 90 moldes para fabricar balas, 4000 flechas, unos 500 kilos de tabaco, , etc, etc, también varias bolsas de harina con imprenta del departamento del interior.

Custer permitió que interpretes y oficiales se quedasen con lo que quisieran, y también caballos, tras lo cual 53 mujeres y niños recibieron
instrucciones para que cogieran algunos ponis , aunque algunos tuvieron que recorrer las 60 o 70 millas que les separaban del campamento base a pie.

Tras interrogar a varios indios, les informaron de que río abajo había mas poblados, prueba de ello es que los guerreros se iban concentrando en las alturas del valle, aunque no atacaban por miedo a lastimar a los rehenes, Custer podía verlos, y cada vez eran mas, así que decidió salir de allí, el mayor Elliot había salido con 18 soldados tras un grupo río abajo, y no se sabia nada de él.

Como estaba oscureciendo, la concentración de guerreros cada vez era mayor, Custer decidió volver, su principal miedo era que atacasen a la caravana de suministros dejada unas millas atrás, con 80 hombres. Si la atacaban, no podrían volver, no podrían sobrevivir en territorio hostil, sin munición, forraje, agua y víveres.

Dado que ya era imposible salir de allí sin entablar combate debido a la gran cantidad de guerreros congregados, Custer decidió un amago, hizo montar en columna de a 4 y se dirigió río abajo, al ver eso, los guerreros pensaron que iban a atacar los siguientes poblados, sus hogares, y una gran desbandada se dirigió a proteger a sus familias, acto seguido, Custer dio media vuelta y puso rumbo hacia las carretas.

Los indios habían robado durante el ataque los capotes y abrigos de los soldados, (se los quitaron y dejaron antes de cargar hacia el poblado)así que tuvieron que marchar en mangas de camisa bajo un frío glacial, hacia las dos de la madrugada, acamparon y encendieron fuegos para calentarse, tomar café, y comer lo que quedaban de raciones , Custer les dejó descansar un poco, ya que era la primera vez que descansaban desde hacia mas de 24 horas. Al alba volvieron a partir y a media mañana se encontraron con la caravana, una vez allí consiguieron abrigos para resguardarse del frío.

El 29 de noviembre de 1868, Sheridan recibió un telegrama que así decía;

-Órdenes de campaña. Orden número 6.

El comandante general anuncia a su unidad la derrota, por parte del 7º Reg. de caballería , de una enorme fuerza de indios, cheyennes, que, liderados por Olla Negra, y apoyados por los arapahoes a las órdenes de pequeño cuervo y los kiowas a las órdenes de satanta, en la mañana del 27 de noviembre de 1868, sufrió una perdida de 103 guerreros en el río Washita, cerca de las Antílope Hills, en territorio Indio.

Tras comunicarle el 1 de diciembre la inminente llegada del 7º, Sheridan se vistió de Gala.

Custer, igual de consciente de tan excepcional momento, detuvo al séptimo y los reagrupo a todos antes de avanzar por el horizonte. Puso a sus salvajes batidores osage a la cabeza, cuyos tupés trenzados arrastraban ríos de plumas y ornamentos de plata , llevaban escudos, rifles y lanzas, con cueros cabelludos colgados de ellas.

Detrás de los guías osage cabalgaban los guías blancos, en especial California joe y Corbin, tras de ellos iban los exploradores civiles del teniente Silas pepoon, a continuación iba el fornido George Armstrong Custer, metido en sus pantalones de gamuza con flecos, a horcajadas en un precioso semental negro.

Tras él iban los cautivos, niños y mujeres, viudas y huérfanos, en mantas y pieles, las mujeres tenían la vista clavada al frente, sin desviarla un solo momento. Los soldados rasos y la intendencia cerraban la marcha.

Custer salió de la formación y saludó a su Jefe, mientras la banda tocaba Garryowen. Brillaba un agradable sol y la nieve comenzaba a derretirse, aquella noche el general pudo observar la tiende que Custer se había traído de recuerdo.

Suena como a un final feliz, pero la realidad es que los soldados del 7º Reg. Traían la moral por los suelos, debido a que el destacamento integrado por dieciocho soldados de caballería mandados por el comandante Joel Elliot, no había retornado al iniciar la persecución de unos guerreros durante el ataque al campamento en Washita.


LA MASACRE DEL MAYOR ELLIOT

Al principio nadie le dio importancia, Custer y los demás estaban tan excitados que no repararon en la persecución que iniciaba Elliot, aunque al final de la tarde antes de irse del Washita, Custer envió una pequeña partida, pero poco pudo avanzar debido a las concentraciones de indios, la excusa que dio Custer en “My Life in the Plains”, fue; como faltaba una hora para oscurecer, se tuvo que realizar un esfuerzo, para deshacerse de la importante concentración de indios que merodeaban por las colinas.

El sargento Ryan; escribió tiempo después que Custer si ordenó la búsqueda, pero tuvieron que abandonarla debido a la gran cantidad de indios.

Durante casi 2 semanas, nadie supo nada del paradero de Elliott y sus hombres.

A principios de Diciembre, finalmente Custer salió del campamento Base, le acompañaba Sheridan y 10 compañías del 19º de voluntarios de Arkansas y un periodista (DeBenneville Keim).

La ruta que siguieron era casi idéntica, Sheridan deseaba contemplar el campo de batalla del Washita, pero principalmente todos tenían en mente a Elliot, querían saber que había sido de él.

Sobre el 10 de diciembre cruzaron el río Canadian, y siguieron adelante, al llegar al Washita, pudieron contemplar muchas cosas, lobos alimentándose de carne, urracas, cuervo... Algunos cuerpos indios habían sido colocados sobre árboles, muchos atados con mantas, otros se enterraron en otros lugares más adecuados y alejados, como el jefe Olla Negra.

Mientras Custer le enseñaba a Sheridan la táctica utilizada, en lo alto de una ladera patrullas seguían rastreando las faldas del valle en busca de indicios que llevasen hasta Elliot, próximo al río, encontraron el cadáver de un soldado cuyo cráneo estaba tan apaleado que no pudieron identificarlo, a unos doscientos metros mas abajo, yacían los cuerpos de todo el grupo, todos ellos boca abajo plagados de flechas, varios habían sido decapitados.

El doctor Lippincott, realizó un lista de las atrocidades, hoy día se guardan en el archivo F421 de los archivos nacionales de los Estados Unidos;

  • “Carric William, cabo, compañía H: orificio de bala en el hueso parietal derecho, ambos pies cercenados, pene seccionado, garganta cortada.
  • “Downer Thomas, soldado compañía I; orificio de flecha en región estomacal, tórax cortado, varias heridas de herida de arma blanca.
  • “Desconocido: cabeza, mano derecha y pene seccionados, tres agujeros de bala y nueve de flechas en la espalda.

Solo nombro estos 3, podéis imaginar a los demás. En cuanto a Elliott, tenia dos orificios de bala en el cráneo y otro en la mejilla, mano y pene cortados y garganta acuchillada, cortes en ambas pantorrillas y el meñique cortado.

No se sabe a que indios se perseguía, pero se sabe que los soldados estuvieron cabalgando río abajo, llama la atención de que el agua estaba muy fría, en un punto, tuvieron que salir por la profundidad del río, por eso no encontraban inicialmente rastro de ellos.

Su última batalla se ha reconstruido a partir de pruebas dispersas y por las “poco creíbles” declaraciones de los indios, nadie pensaba que más abajo había mas poblados indios, Comanches, Kiowas, arapahoes, (Custer atacó el primer poblado, que era el cheyenne, bajo mi punto de vista, tuvo suerte de que los indios de los demás poblados, no se decidieran, por miedo a dejar solos a sus familiares, s y los atacasen mientras ellos no estaban), Elliot debió pensar lo mismo, que el poblado rodeado era el único y para cuando pudo averiguar que se dirigía hacia un terreno “plagado de indios” ya era demasiado tarde, se dice que los primeros guerreros en llegar a fueron los Arapahoes, liderados por “cara empolvada” y “mano izquierda”.

Tras las declaraciones años después de los guerreros, y las pistas halladas, se ha llegado a la conclusión de que Elliott dio ordenes de desmontar, soltar los caballos y tenderse tras un matorral de hierba con los pies juntos, mirando hacia fuera, como los radios de la rueda de un carromato. Según parece no fue buena idea, por que apenas podían ver entre los matojos y era notablemente visible desde la otra orilla del río, donde se apostaron los guerreros y fueron eliminando uno a uno a los soldados.

Los indios contaron que los hombres de Elliott estaban asustadísimos, disparaban sin apuntar, el grupo pudo resistir en torno a una hora, los soldados se las apañaron para matar a un solo guerrero, (según versión india, difícil de creer) llamado “Tabaco”. También se dice que el que mató a Elliott, era un indio llamado ”Gran Vaca”.

Benteen resumió el fiasco de Elliot en una carta dirigida a William Degress de Saint Louis, haciéndola publica en el diario “DEMOCRAT de Saint Louis”, diciendo que el destacamento de Elliott fue hallado en circulo, desnudos y mutilados. La carta traía una bonita referencia hacia Custer:

”-Mientras Elliott luchaba por su vida a 1 milla , el comandante se dedicaba a inventariar el equipo capturado y a hacer alardes de su puntería con el rifle”.

Es bien sabido el odio que sentían mutuamente, por lo que no es imparcial. Unos dicen que retiró su regimiento sin asegurarse de la suerte de Elliot y otros que se intentó enviar una patrulla en su busca. Depende de los bandos, unos odiaban a Custer y otros le alababan, por lo que sus testimonios no son imparciales.

Espero os haya gustado

Bibliografía

  • “Little Big horn 1876.Ejercitos y Batallas nº 79, osprey militay; Peter F. Panzeri”.
  • “Custer;la masacre del 7º de caballeria; Evans S. Connell”.
  • “My Life in the plaíns”;George Armstrong Custer
  • "Custer and His Commands: from West Point to Little Big Horn; Kart Hamilton Cox.”
  • “Los Ultimos dias de caballo Loco”; Dan O`Brian
  • “Alce Negro Habla”;John G. Neihardt
  • “U.S. Cavalryman 1865-90”Warrior Osprey publishing Martin Pegler
  • “U.S. Cavalry on the plains 1850-90” Men-at-Arms, Osprey; Philip Katcher
  • “Marcha al Valhalla:los últimos dias del general Custer”; Mike Blake
  • “Toro sentado: el último indio”;
  • “El general Custer murió por vuestros pecados;un manifiesto indio
  • “Enterrad mi corazon en Woundned Knee”; Kate Big head
  • CINE: “Son of the morning Star” (Esta es nuestra tierra);Director Mike Robe


 

© Pablo Roig. Junio 2004