|

Pedro Adolfo Rodríguez Díaz
|

Introducción
Os voy a pedir por unos momentos y antes de leer el siguiente artículo
que hagáis una cosa, sé que a muchos de los seguidores de
esta página no les apasionará el mundo clásico, pero
intentemos por unos momentos hacer un pequeño esfuerzo mental;
cerremos los ojos y por unos momentos trasladémonos al año
218 a.C.
"Somos soldados romanos, ataviados con nuestra indumentaria,
el traje reglamentario, la pesada cota de malla, el casco, escudo, pilum,
etc. etc, nuestros generales nos han avisado que el ejército
cartaginés al mando de un joven General se aproxima hacia nosotros,
debemos de impedirle el paso, ya que anteriormente han inflingido una
derrota a nuestros compañeros en la batalla de Tesino, estamos
dispuestos, adoptamos la formación de combate aprendida, se forman
los manípulos, en perfecto cuadro, nos encontramos en primera
línea y somos conscientes que entre nosotros y el enemigo solamente
se encuentran nuestras tropas ligeras, que con total seguridad no serán
capaces de aguantar el embiste del enemigo, pero cuando todo está
dispuesto para la batalla observamos algo entre las filas enemigas,
en concreto en su primera línea de ataque, ¡¡ son
los elefantes!!, de los que ya habíamos oído hablar, pero
que sorprendentemente nunca habíamos visto, y por Dios que son
enormes, más aún con esas torres que portan en su lomo,
el nerviosismo se empieza a apreciar entre mis compañeros, yo
procuro mantener la calma ya que quizá sea lo único que
me salve la vida, pero la verdad es que no se como vamos a poder hacer
frente a semejantes colosos, van acorazados casi en su totalidad, espero
poder encontrar un punto débil o que al menos uno de mis compañeros
lo haga porque si no esta claro que no vamos a encontrar en clara desventaja.
De repente suena la señal, comienza el ataque, nuestras
tropas ligeras cargan con furia pero son repelidas por la rápida
caballería enemiga, las bajas son numerosas, nos toca el turno,
avanzamos en perfecto orden hasta que por fin tenemos al enemigo a la
distancia suficiente como para arrojar nuestras jabalinas ligeras, pero
de repente esos inmensos animales con sus soldados desde sus torres
cargan contra nosotros, el choque es brutal, nuestras líneas
quedan totalmente desorganizadas, el caos se apodera de nosotros y cuando
queremos darnos cuenta nos hemos visto hostigados por sus tropas ligeras
y su caballería,, los elefantes siguen causando estragos entre
nuestras líneas, desorganizando la formación y causando
numerosas bajas, pero lo peor aún estaba por llegar, de repente
y bajo un estruendo atronador la falange africana y española
de Aníbal carga con todas sus fuerzas hacia lo que queda de nosotros,
a duras penas algunos de nosotros logramos salir de la masacre y ponernos
a salvo, ha sido horroroso, han destrozado nuestras filas y han acabado
con la mayoría de nosotros, pero el recuerdo que mantendré
siempre imborrable en mi memoria será el de esos inmensos animales,
esos invencibles colosos cargando hacia nosotros con todo su ímpetu
y aplastando a nuestra formación como si fuéramos simples
muñecos al antojo de un Dios."
No se si me habré sabido expresar con claridad, pero lo que intentaba
relatar, o al menos en mi imaginación es lo que cualquiera de los
legionarios romanos que lucharon y sobrevivieron a la batalla de los Llanos
de Bagradas debieron sentir, porque seguro que muchos de ellos se vieron
horrorizados ante la visión dantesca de esos inmensos animales
frente a ellos destrozando sus líneas y a sus compañeros,
pero sin más preámbulos voy a empezar con el artículo
siguiente, que lo quiero dedicar a todos aquellos soldados, tanto romanos
como cartagineses que dieron sus vidas en dicha batalla, unos en pos de
un ideal de conquista y otros sabedores que eran la última línea
de defensa de su país.
Vida
General y político cartaginés, hijo de Amílcar Barca,
nacido en Cartago en el 247 a.C. y muerto en Bitinia en el 183 a.C.
Aníbal tenía nueve años cuando su padre Amílcar
le hizo jurar solemnemente ante el altar de Baal Shamin que nunca sería
amigo de los romanos. Desde muy joven acompañó a su padre
en sus campañas y, tras la muerte de éste, sirvió
al lado de Asdrúbal, cuñado de su padre, que le había
sucedido en el mando del ejército cartaginés en España.
Con la muerte del general a manos de un soldado celtíbero, Aníbal
fue elegido por los soldados cartagineses como general, ya que veían
en él el vivo reflejo de su padre. Al año siguiente (221
a.C.) el Senado de Cartago confirmó esta decisión, a pesar
de la oposición de parte de los senadores que consideraban que
a sus veinticinco años no tenía la experiencia necesaria
para tener el mando absoluto de las tropas.

Segunda guerra púnica e invasión de Italia
En el 219 a.C., Aníbal atacó Sagunto, aliada de Roma, lo
que provocó el inicio de la Segunda Guerra Púnica. Ante
la sorpresa general, decidió invadir Roma por tierra partiendo
desde España, en parte obligado por la inferioridad naval y las
dificultades financieras para armar una armada. Lo primero que hizo fue
asegurarse la neutralidad de los pueblos celtas que iban a encontrar en
su camino. En los días previos a su partida recibió en Cartagena
a los jefes de las tribus de la Galia Cisalpina, de los que obtuvo amistad
e información fundamental para poder atravesar los Alpes. Antes
de partir desde Cartago-Nova en el mes de mayo de 218 a.C., confió
el gobierno de España a su hermano Asdrúbal, y para asegurarse
la fidelidad de su retaguardia envió tropas iberas a África
y tropas africanas a España. Aníbal partió con un
ejército compuesto por 90.000 soldados de infantería, 12.000
jinetes y 37 elefantes. Al final del verano, tras vencer la resistencia
que le habían ofrecido las tribus celtibéricas de Cataluña,
consiguió cruzar el Ródano. La rapidez de la marcha logró
evitar el enfrentamiento con dos legiones romanas que habían sido
desembarcadas en Marsella al mando de P. Cornelio Escipión. El
objetivo de Aníbal era llegar antes del final del verano al valle
del Po para reunirse con sus aliados celtas. La presencia cercana de las
tropas romanas obligó a Aníbal a entrar en Italia atravesando
los Alpes con ayuda de guías indígenas. La travesía,
que tuvo lugar en invierno, se desarrolló en quince días,
pero el precio pagado en vidas humanas fue muy alto, ya que al llegar
a la altura de Turín tan sólo quedaban vivos 20.000 infantes
y 6.000 jinetes. Tras derrotar en las cercanías de Verceil a Escipión,
que había regresado por mar a Italia, Aníbal pasó
el invierno cerca de Bolonia, donde acudieron miles de galos dispuestos
a ponerse bajo sus ordenes.
Acabado el invierno, durante el cual habían perdido la mayor parte
de los caballos y las mulas y todos los elefantes menos uno, el general
cartaginés avanzó hacia la Toscana y se enfrentó
en las cercanías del lago Trasimeno con el cónsul Flaminio,
al que derrotó fácilmente. Ello permitió a Aníbal
reequipar a su ejército. Pasó el invierno y la primavera
del 216 a.C. en la Apulia, donde recibió las noticias de las victorias
de Roma en España, lo que le aislaba por completo de su retaguardia.
Mientras, los romanos habían reunido ocho legiones bajo el mando
de los cónsules Pablo Emilio y Terencio Varrón, con las
que pretendían expulsar al general invasor. Éste, en previsión
del contraataque romano, se había apoderado de la ciudadela de
Cannas, hacia donde se dirigieron las legiones dispuestas para el combate.
La más famosa de las batallas de la antigüedad tuvo lugar
el 2 de agosto del 216 a.C. Aníbal demostró ser el mejor
estratega de su tiempo, al enfrentar a un ejército que le superaba
en número y obtener una sonora victoria. Sobre el campo de batalla
quedaron 70.000 romanos y unos 6.000 soldados cartagineses. La ciudad
de Roma se encontraba en peligro, ya que Aníbal llegó hasta
las orillas del río, a pocos kilómetros al este de la ciudad,
pero el Bárcida sólo esperaba un tratado que devolviera
a Cartago a la situación de privilegio perdida tras los tratados
del 241 a.C. y del 236 a.C. Aníbal desplegó una intensa
labor diplomática en el sur de Italia aprovechando el efecto de
su victoria. En nombre de Cartago, el jefe púnico pactó
con varias ciudades italianas y garantizó su autonomía con
el fin de establecer un protectorado en el sur de Italia y Sicilia.
En el 215 a.C. concluyó un pacto de alianza con el rey de Macedonia
Filipo V, en el que se estipulaba el apoyo de los macedonios a los cartagineses,
la obligación de ayuda mutua y el compromiso de no firmar un paz
separada con el enemigo. Las negociaciones iniciadas con el tirano de
Siracusa llegaron a buen puerto y se les prometió a los sicilianos
que se quedarían con la mitad oriental de la isla. Los siracusanos
atacaron entonces a los romanos, con lo que se vieron privados del trigo
que obtenían de la isla. Mientras, Aníbal consiguió
apoderarse de Tarento, lo que le permitía recuperar el control
del estrecho de Messina. Pero los romanos lograron reorganizarse y fueron
recuperando poco a poco las plazas perdidas. La primera en caer fue Capua
en el 211 a.C., a esa siguió Tarento en el 209 a.C., mientras Aníbal
se encontraba bloqueado en Calabria. Su hermano Asdrúbal, tras
ser expulsado de España por Escipión el Africano, trató
de unirse a él siguiendo la misma ruta a través de los Alpes.
Los romanos consiguieron interceptar el mensaje que mandó a su
hermano, indicando Umbría como punto de reunión, lo que
les permitió enviar dos ejércitos consulares contra Asdrúbal,
cuyas tropas fueron masacradas en la batalla de Metauro. La situación
se volvió muy difícil para Aníbal, que se encontraba
bloqueado por los hombres del cónsul C. Claudio Nerón en
el Bruttium. Su última esperanza, la ayuda de Filipo V de Macedonia,
se esfumó cuando éste se alió con Roma al año
siguiente.
Últimos años
Cartago trató de aligerar la presión sobre él ordenando
a Magón un desembarco en Liguria, pero la invasión de África
llevada a cabo por Escipión obligó al Senado cartaginés
a ordenar el regreso de Aníbal. Esta institución estaba
liderada por su gran rival, Hannón, a quien culpaba de su fracaso
en Italia. Esta circunstancia le llevó a establecer, tras desembarcar
en Leptis Magna, su cuartel de invierno en Hadrumeto, en la región
de Byzacena, donde su familia tenía sus propiedades. Con este movimiento
pretendía alejarse de las intrigas de la capital y del ejército
de Escipión. En la primavera del 202 a.C., Aníbal dejó
su campamento y se dirigió hacia el oeste para estacionarse en
las cercanías de Zama. Allí entabló conversaciones
con Escipión y le propuso renunciar a todos los intentos de recuperar
las posesiones de Cartago fuera de África. El rechazo del general
romano a esta propuesta hizo inevitable la guerra. El enfrentamiento tuvo
lugar en las cercanías del campamento cartaginés. El fracaso
del ataque de los elefantes y la superioridad de la caballería
romana, que estaba ayudada por la númida, acabó con una
masacre y una desbandada entre las filas de los hombres de Aníbal.
Esta derrota obligó a Cartago a firmar la rendición, en
la que se incluían unas cláusulas humillantes para la ciudad.
Aníbal, a pesar de todo, mantuvo el mando del ejército,
además de conservar toda la estimación del pueblo. La presión
de éste hizo que fuese elegido sufete para el año 196 a.C.
Su primera medida fue la de revisar el estado de las finanzas y establecer
una ley en la que se establecía que los jueces serían elegidos
por un año y sin posibilidad de reelección inmediata. El
Senado respondió acusándole ante los romanos de traición,
a lo que éstos respondieron pidiendo su dimisión. Cuando
acabó su mandato y perdió su invulnerabilidad en el verano
del 195 a.C., para evitar males mayores, Aníbal abandonó
la ciudad y se dirigió hacia el exilio, en el que permaneció
hasta su muerte.
Batalla de Tesino (218 A.C.)
Encuentro bélico acaecido el año 218 a.C., junto al río
del mismo nombre, afluente del río italiano Po, entre las tropas
cartaginesas, comandadas por su general Aníbal, y las romanas,
al mando de Publio Cornelio Escipión. La orografía del lugar
es alpina, formada por lagos y profundos valles que permitieron a las
tropas cartaginesas penetrar en el corazón de la llanura del Po
y dominar así todo el norte de la península italiana.
En el año 221 a.C., murió el jefe del pueblo cartaginés,
Asdrúbal, asesinado por su siervo, y le sucedió al mando
del ejército cartaginés el hijo de Amílcar Barca,
Aníbal, considerado, junto con Alejandro Magno y César,
como el general más importante de la antigüedad. Con Aníbal
al frente de los designios de Cartago se produjo un cambio importante
con respecto a la política exterior y concretamente en las relaciones
con la otra potencia mediterránea del momento: Roma. Las intenciones
de Aníbal no eran las de destruir Roma, sino lograr la reducción
del estado romano hasta convertirlo en una potencia itálica media,
para lo que necesitaba reducir, en la medida de lo posible, el sistema
de alianzas de Roma con los diversos pueblos itálicos.
En
este nuevo enfrentamiento, ambas potencias preveían operaciones
navales y terrestres combinadas. Aníbal era consciente de la enorme
superioridad naval de Roma sobre Cartago, además de que ésta
tenía que defender no sólo las costas de Hispania, sino
también las de África. Aníbal, ante semejante situación,
no tuvo más opción que centrar su principal esfuerzo en
la invasión terrestre de Italia, por lo que cruzó los Pirineos,
el Ródano y los Alpes, y dio lugar a la operación más
audaz, militarmente hablando, que se había concebido hasta entonces.
Publio Cornelio Escipión, al saber que Aníbal había
llegado a las estribaciones del río Po, se dirigió, a marchar
forzadas por mar hacia Italia y, tras desembarcar en la ciudad de Pisa,
marchó a través de los Apeninos para encontrarse de frente
con el invasor cartaginés, e intentar cortarle el paso hacia el
interior de Italia. Ambos ejércitos se encontraron en los alrededores
del río Tesino, en la actual ciudad de Verceil. El encuentro fue
desfavorable para los romanos, que fueron destrozados por la poderosa
caballería ligera cartaginesa, formada por hábiles jinetes
númidas y beréberes. El propio Publio Cornelio Escipión
fue herido de gravedad en el encuentro, por lo que no tuvo más
remedio que replegarse hasta la ciudad de Plasentia (Piacenza), enclavada
tras el río Trebia, y así esperar la llegada de refuerzos,
al mando de Sempronio Longo. Cuando éstos llegaron, los romanos
volvieron a ser derrotados gracias al genio militar de Aníbal y
también a la precipitación del propio Sempronio Longo que
se dejó conducir por el cartaginés a una emboscada suicida.
No obstante, el grueso de la infantería romana, gracias a su especial
preparación, pudo aguantar el envite y encontrar una salida airosa.
La batalla de Tesino y de Trebia permitió que Aníbal pudiera
penetrar, sin grandes complicaciones, en la península italiana.
Aníbal podía marchar cuando quisiera sobre la indefensa
Roma. Nunca antes la Ciudad Eterna se había encontrado tan amenazada
por un peligro real como era Aníbal. Roma necesitaba imperiosamente
un general audaz, con genio militar y capacitado para dirigir una guerra
del calibre de la Segunda Guerra Púnica, y más para enfrentarse
contra un jefe tan astuto como Aníbal. Ese hombre no fue otro que
Publio Cornelio Escipión, el Joven, también conocido como
el Africano.
Batalla de Trebia ( 218 A.C.)
Batalla acaecida en diciembre de 218 a.C. junto a las orillas del río
Trebia, en la provincia itálica de Emilia, en la que el general
romano Publio Escipión fue derrotado por el ejército cartaginés
mandado por Aníbal, en uno de los sucesos bélicos más
importantes de las guerras púnicas que enfrentaron a romanos y
cartagineses.
El paso de los Alpes por las tropas de Aníbal ha suscitado gran
cantidad de literatura, mitificándolo y resaltando la particularidad
del empleo de elefantes. Llegado el momento decisivo, el general cartaginés
pudo tener bajo su mando unos veinte mil infantes y seis mil jinetes,
así como quizás una docena de elefantes, que no tardarían
en morir. Atravesar los Pirineos y los Alpes había supuesto para
el ejército norteafricano un gran número de bajas. Por su
parte, el ejército romano tenía que resignarse a aguardar
los movimientos del cartaginés, en un mero papel defensivo. La
situación de Escipión era muy comprometida, por cuanto la
zona de las operaciones era un paso fronterizo en que las tribus celtas
hostigaban continuamente a las legiones romanas. El general romano decidió
que el río ofrecería la defensa más segura. Sin aguardar
a que llegasen los refuerzos del cónsul Sempronio, cruzó
el Po para buscar la batalla en campo abierto en su margen septentrional.
Las tropas romanas acamparon en la orilla oeste del Tesino, afluente del
Po, evitando las márgenes de este último río, habitadas
por los ínsubres, que muy posiblemente apoyaban a Aníbal,
quien se vio obligado a hacer avanzar sus tropas para conseguir el necesario
avituallamiento, justo frente al campamento romano.
El primer enfrentamiento fue totalmente fortuito. La caballería
y las tropas ligeras romanas habían cruzado el Tesino por un puente
de barcazas, con el fin de reconocer el terreno, de suerte que encontraron
a la caballería de Aníbal que iba en avanzada. La huída
no era posible, por lo que ambos ejércitos se enfrentaron, en una
notable superioridad de las tropas cartaginesas, que tenían a favor
el terreno. El triunfo cartaginés fue incuestionable. Escipión
resultó herido en el combate y apenas tuvo fuerzas para volver
a cruzar el Tesino y destruir los puentes. Tras su derrota, el general
romano decidió aguardar en lugar seguro la llegada de los refuerzos
de Sempronio. Pero, hostigado por los ínsubres, Escipión
se vio obligado a retroceder, cruzando el Po para acampar al resguardo
de los montes Apeninos, en la orilla izquierda del río Trebia.
Mientras los romanos esperaban la llegada de Sempronio, Aníbal
encontró refuerzos en las tribus galas que deseaban deshacerse
del dominio romano, e incluso en un destacamento de galos del ejército
de Escipión. Sempronio logró alcanzar las posiciones de
Escipión en septiembre. Entretanto, el ejército cartaginés
no se había detenido: había cruzado el Po, conquistado la
fortaleza de Clastidium -almacén de aprovisionamiento del ejército
romano- y acampado en las cercanías del campamento de Escipión.
Las tropas romanas eran, pese a todo, superiores en número a las
cartaginesas, quizás en varios millares de combatientes, por lo
que Sempronio decidió emprender el ataque, confiado en que la superioridad
numérica evitaría un desastre total. La infantería
romana era en efecto muy superior a la cartaginesa; pero Aníbal
contaba a su favor con una nutrida caballería de unos 10.000 jinetes
(contra los 4.000 de sus oponentes) y con las dificultades de aprovisionamiento
del ejército romano. Sempronio, urgido por las devastaciones que
causaba el ejército cartaginés en la región, instó
a Escipión a presentar batalla para evitar el alargamiento de las
operaciones.
En la madrugada de un día no determinado de diciembre de 218 a.C.,
Aníbal envió a su caballería siciliana a hostigar
a las tropas enemigas al otro lado del río, con el fin de atraer
al enemigo hacia un terreno favorable. La infantería y la caballería
romanas respondieron al ataque, como si se tratara de una simple escaramuza.
Los jinetes númidas fingieron la retirada y se hicieron perseguir
hasta el lugar elegido por Aníbal, donde esperaba el grueso del
ejército cartaginés listo para el combate. La celada y las
malas condiciones en que los romanos emprendieron este inesperado ataque,
jugaron a favor del cartaginés. Sempronio ordenó avanzar
al grueso de sus tropas y se produjo un enfrentamiento extremadamente
cruento. La primera línea romana, formada por la infantería
ligera, fue deshecha por la metralla lanzada por los honderos de las Baleares
al servicio del cartaginés. La caballería romana situada
en los flancos sufrió las arremetidas de los jinetes númidas
y de los elefantes, desbarantándose con gran desorden.
A pesar de todo, el refuerzo de la segunda línea de la infantería
romana permitió al grueso del ejército de Escipión
resistir todavía, conservando durante largo tiempo sus posiciones.
Finalmente, decidiría la batalla la intervención de un cuerpo
de tropas mandado por Magón y compuesto por mil infantes y otros
tantos jinetes de los mejores, que Aníbal había dejado en
reserva. Éste cuerpo cayó sobre la retaguardia romana realizando
una maniobra envolvente y asestando el golpe definitivo al ejército
de Escipión. Los generales romanos consiguieron salvar la vida
a duras penas y alcanzaron Piacenza junto a los restos de su ejército,
unos diez mil hombres.
Según las fuentes antiguas, en la batalla de Trebia perecieron
alrededor de treinta mil soldados romanos, muchos de ellos en las aguas
del río, empujados hacia allí por el cerco de los elefantes
y la caballería númida y perdidos en la oscuridad y la nieve
que arreciaba. Con todo, las malas condiciones climatológicas impidieron
que las pérdidas fueran mayores, ya que hicieron a los cartagineses
desistir de la persecución.
Tras su fulgurante victoria en Trebia, Aníbal decidió retirarse
a la Galia, a la espera de iniciar la próxima campaña con
la llegada del buen tiempo. Para Roma, la batalla de Trebia resultó
una derrota humillante, de cuyo recuerdo se dolerían los historiadores
latinos para la posteridad. Así, Polibio culpó del desastre
a las desmedidas ambiciones de Sempronio que, en contra de la opinión
de Escipión de esperar nuevos refuerzos, aceptó el desafío
que Aníbal le lanzaba, imprudencia que le llevó a perder
la imbatibilidad del ejército romano.
Batalla de Cannas ( 216 A.C.)

FASE 1.- Al ver Aníbal a los romanos alineados envió
a sus hombres y piqueros como fuerza de cobertura y formó al
resto de su ejercito detrás. Colocó 6.000 celtas y españoles
de caballería frente a los 1.500 romanos. En la otra ala situó
a sus 4.000 númidas. En el centro formó a 16.000 celtas
y españoles armados con espadas en compañías alternas,
en una formación de media luna, más profunda en el centro
que en las alas. Formó a sus piqueros en dos columnas detrás
de la caballería.
FASE 2.- La batalla comenzó con la intervención de las
tropas ligeras que luego se retiraron a la retaguardia. La caballería
española y celta cargó contra los jinetes romanos, haciéndolos
retroceder a lo largo de la orilla del río. En la otra ala los
númidas hostigaban a la caballería romana intentando separarla
de las legiones. En el centro las legiones se lanzaron contra los celtas
y españoles reduciendo el saliente de la formación enemiga.
FASE 3.-Cuando la caballería romana hubo sido desperdigada,
la mayoría de los jinetes celtas y españoles cruzaron
por detrás de las legiones y cargaron contra le retaguardia de
la caballería romana, la cual cedió bajo el doble asalto.
las legiones siguieron presionando hacia delante hasta rebasar a los
piqueros por ambas alas; éstas se volvieron entonces hacia el
centro y cargaron contra el flanco de las legiones.
FASE 4 .- La caballería celta y española se volvió
una vez más para cargar contra las legiones por la retaguardia.
Por las alas los piqueros se arrojaron sobre la infantería romana
y extendieron sus líneas para rodear aún más las
alas. Las tropas ligeras se habrían trasladado ahora a la retaguardia.
Las legiones comenzaron a derrumbarse; fue eliminada la presión
que ejercían sobre los celtas y españoles formados en
el centro. Al final de la batalla 50.000 romanos sucumbieron en la lucha,10.000
fueron capturados y solo unos pocos escaparon.11 legiones fueron exterminadas
sin ninguna piedad en el campo de batalla antes de finalizar el día.
Batalla de Zama ( 202 A.C.)
En el año 219 a.C. se inició la segunda Guerra Púnica,
tras la toma de Sagunto por el general cartaginés Aníbal.
Roma envió a la Península Ibérica contra Aníbal
al general y procónsul Publio Cornelio Escipión, quien logró
acabar con el dominio púnico en la península. Su victoria
fue recompensada con su proclamación como cónsul del Senado
romano y con la entrega del gobierno de Sicilia. Ello le permitiría
llevar a cabo su proyecto de acabar definitivamente con la amenaza de
Cartago, asestándole el último golpe en territorio africano.
Mientras Escipión acariciaba su plan de desembarcar en territorio
cartaginés, Aníbal continuaba luchando en Italia, invicto
aunque acorralado. Era peligroso emprender una campaña contra Cartago
mientras Aníbal amenazara Roma, pero los partidarios de Escipión
veían en este golpe de efecto la posibilidad de que fuera Roma
la que marcara el devenir de la guerra, obligando a Cartago a mantenerse
a la defensiva.
Escipión intentó utilizar en su favor la inestabilidad
política de los reinos númidas que rodeaban Cartago. Dos
grandes grupos dividían el extenso territorio númida: los
masesilos en el oeste, gobernados por Syfax y eternos antagonistas de
Cartago y, al este, los masilos, encabezados por el rey Gaia y aliados
de los cartagineses. A la muerte de Gaia, sus herederos lucharon entre
sí para hacerse con los derechos sucesorios. La confusión
generada por la querella dinástica fue aprovechada por Syfax para
ocupar el territorio masilo. Esta acción hizo que las alianzas
tradicionales se trastocaran por completo. Syfax estableció una
nueva alianza con Cartago al casarse con una hija del general púnico
Asdrúbal. Por su parte, Masinisa, hijo de Gaia, pidió ayuda
a Escipión para recuperar su trono.
Dadas estas circunstancias, el Senado apoyó el proyecto de Escipión.
En la primavera de 204 el cónsul inició su campaña
norteafricana al frente de cuarenta navíos y unos 25.000 soldados.
El ejército romano desembarcó en las cercanías de
Útica, iniciando una difícil campaña. Escipión
trató infructuosamente de tomar Útica, a la que acabó
poniendo sitio. Entretanto, Syfax, comprendiendo que estaba en peligro
su reino si continuaba la guerra, se esforzó por que ambos contendientes
llegaran a un acuerdo. Se pactó finalmente una tregua. Durante
las negociaciones de paz el general romano pudo infiltrar espías
en los campamentos enemigos, por lo que estaba informado del emplazamiento
de las tropas enemigas y de la disposición de sus distintas fuerzas.
Esto hizo que estuviera en condiciones de lanzar un ataque nocturno al
iniciarse la campaña del año 203. Cartago perdió
alrededor de 40.000 soldados y Escipión obtuvo el control del territorio
de Útica. Por suerte para Cartago tanto Syfax como Asdrúbal
lograron escapar de las tropas romanas.
Tras esta derrota, los cartagineses, comprendiendo que difícilmente
podrían contener la embestida de Escipión, pidieron una
tregua. Cuando ésta acabó, las tropas romanas se lanzaron
contra los campamentos de Asdrúbal y Syfax, arrasándolos
por completo. Esta era la segunda derrota consecutiva de los cartagineses
a manos de las huestes de Escipión y Masinisa. Escipión
amenazaba las puertas de Cartago. Abandonó sus posiciones en Útica
y concentró sus tropas en Túnez, a 25 kilómetros
de Cartago. Los cartagineses solicitaron nuevamente una tregua, que Escipión
concedió a cambio de ciertas imposiciones: la renuncia de Cartago
a sus aspiraciones territoriales en la Península Ibérica,
el pago de 5.000 talentos y la reducción de la flota púnica
a tan sólo veinte buques, y, por último, el reconocimiento
de Masinisa como rey y la independencia de las distintas tribus africanas
del territorio númida. La gravedad de la situación hizo
a los cartagineses aceptar estas condiciones, a espaldas de Aníbal
que, llamado a Cartago por los gobernantes de la ciudad, se encontraba
de regreso a tierras africanas.
El ejército de Aníbal desembarcó en el puerto de
Leptis Magna, con el fin de evitar un enfrentamiento directo con las legiones
de Escipión. Pero la sola noticia de que el gran general se encontraba
de nuevo en suelo cartaginés hizo reaccionar a los habitantes de
Cartago, que renegaron de lo pactado con el general romano. La asamblea
popular decidió romper la tregua, mientras Aníbal se encargaba
de renovar los antiguos pactos con los jeques de las tribus númidas.
El barco que transportaba a los embajadores romanos que se dirigían
a Cartago para cerrar el acuerdo fue atacado y los delegados romanos estuvieron
a punto de perecer. A pesar de las amenazas del Senado, el pueblo cartaginés
se levantó en armas para secundar a Aníbal. Como respuesta,
Escipión convirtió en esclavos a todos los habitantes del
rico valle del Bragadas.
Las tropas romanas penetraron en el interior del país y acamparon
en las proximidades de Naraggara, al oeste de Sicca, donde se encontraron
con las huestes de Aníbal. El contingente cartaginés era
de cerca de 50.000 soldados, muy superior al romano. Sin embargo, los
cartagineses carecían de caballería que oponer a la romana.
Aníbal, como prudente estratega, desplazó sus tropas hacia
el oeste desde Hadrumetum, en cuyas cercanías había reorganizado
sus fuerzas. Desde allí se encaminó a las proximidades de
Zama. A pesar de esta maniobra de diversión, no consiguió
impedir que el ejército de Masinisa se uniera al de Escipión.
Tampoco llegaron los refuerzos que sus aliados númidas le habían
prometido. Días antes de la batalla se entrevistaron los dos generales
enemigos, el cartaginés exigió que Roma renunciase a las
indemnizaciones estipuladas en los pactos anteriores, a lo que Escipión
se negó.
En octubre del año 202 tuvo lugar el enfrentamiento de ambos ejércitos,
que concluyó con la primera derrota de Aníbal. El ejército
cartaginés perdió a unos 20.000 hombres, entre muertos y
prisioneros. Aníbal se vio obligado a huir a Hadrumetum. Cartago
quedó avocada a aceptar una paz deshonrosa frente a su eterno enemigo.
Las negociaciones tuvieron lugar en Túnez, donde Escipión
había reorganizado a su ejército tras la batalla de Zama.
Las imposiciones romanas fueron muy gravosas, tanto en lo en político,
como en lo económico. Las fronteras de Cartago volvían a
la situación anterior a la primera guerra púnica; los cartagineses
tenían que renunciar a cualquier acción contra Roma, incluyendo
el reclutamiento de mercenarios, tanto en África como en el resto
del Mediterráneo, y tendrían que pedir autorización
a Roma en caso de emprender algún conflicto bélico contra
terceros. Otra de las exigencias de Escipión fue la entrega de
toda aquella embarcación que pudiese ser usada militarmente, excepto
diez, así como de todos los elefantes. La indemnización
económica ascendía a 10.000 talentos a pagar en cincuenta
años, pago que debía garantizarse mediante la entrega de
100 rehenes elegidos personalmente por el propio Escipión. Cartago
debía evacuar el territorio africano al oeste de las Fosas Púnicas
que servían como límite con los territorios númidas.
Se estableció una tregua por un período de tres meses mientras
se mandaban a Roma las condiciones del tratado para su aprobación
por el Senado. Durante este tiempo, Cartago debía sustentar las
tropas romanas. La vuelta a Roma de Escipión fue triunfal, allí
recibió el apelativo de El Africano.
Los elefantes
Sin duda la parte más importante y a la vez más impresionante
en cuanto a dimensiones y expresividad de este diorama lo constituye el
elefante, eje central y por lo tanto parte en la cual hemos de prestar
una mayor atención y detalle, por ello voy a intentar realizar
un estudio lo más detallado posible (dentro de las condiciones
permitidas por su extensión) de este coloso, que seguro que a muchos
de nosotros nos causa respeto y a la vez admiración.
Mamífero de la familia de los elefántidos, es el mamífero
terrestre de mayor tamaño, que, unido a sus formidables colmillos
y a la trompa de que está provisto, impone respeto y fascinación.
También asombra por su capacidad para aprender y por su adaptabilidad
como animales de trabajo.
Existen dos especies de elefantes:
- Elephas maximus, elefante asiático que se encuentra en Ceilán,
Birmania, Thailandia, Malasia y Sumatra y vive en junglas y bosques.
Se conocen 4 subespecies: Elephas maximus bengalensis, elefante indio,
Elephas maximus maximus, elefante de Sri Lanka, Elephas maximus sumatrana,
elefante de Sumatra, Elephas maximus hirsutus, elefante de Malaysia.
- Loxodonta africana, elefante africano, de mayor tamaño que
el anterior, se encuentra en África, al sur del Sáhara,
en la sabana, valles fluviales y bosques. Se conocen dos subespecies:
Loxodonta africana africana, elefante de sabana, Loxodonta africana
cyclotis, elefante de selva.
El elefante de la sabana es el más conocido y el más fácil
de estudiar, pues vive en los pastos despejados de África oriental,
mientras que los que viven en los densos bosques africanos y en las selvas
asiáticas son difíciles de observar.
Tienen
el cuerpo macizo y las piernas muy sólidas, terminadas en pies
cortos y anchos, con la suela almohadillada y grandes uñas. El
hocico se alarga en forma de trompa flexible, con los orificios nasales
en el extremo, y los colmillos, que están a ambos lados de la trompa,
son troncocónicos, de crecimiento continuo y muy largos.
Comparadas las dos especies, el elefante asiático es más
pequeño, tiene la espalda convexa, las orejas y los colmillos más
pequeños, dos protuberancias en forma de cúpula sobre los
ojos y la trompa no tiene más que un lóbulo; el elefante
africano presenta la trompa terminada en dos labios o dedos.
El cráneo es muy grande comparado con el tamaño del cerebro,
pero ha evolucionado así para soportar la trompa y la pesada dentición;
pero es relativamente ligero porque en la parte superior cuenta con una
extensa red de células y cavidades de aire. La fórmula dentaria
es I1/0, C0/0, P3/3, M3/3, de los cuales los incisivos superiores son
los colmillos
Los colmillos aparecen a los 2 años y crecen a lo largo de toda
la vida; el marfil de los colmillos del elefante es una mezcla única,
y un corte transversal muestra un dibujo regular romboidal, que no aparece
en los colmillos de ningún otro mamífero. Los de los machos
asiáticos son más pequeños y los de las hembras apenas
sobresalen de los labios. Los emplean en la alimentación, y con
ellos arrancan la corteza de los árboles o excavan buscando raíces;
los exhiben en los encuentros sociales y también pueden utilizarlos
como armas.
El labio superior y la nariz se han transformado y alargado para formar
la trompa. Tiene el cuello corto, pues debido al peso del cráneo
y la mandíbula, no ha podido evolucionar como en el resto de los
herbívoros, por esto no pueden llegar al suelo con la boca y la
trompa les permite alimentarse a partir del suelo, pero también
la utilizan para coger alimento de las copas de árboles y arbustos.
La trompa les sirve también para beber agua, para saludar, para
acariciarse y para amenazar.
Las aberturas nasales están en el extremo de la trompa y son muy
sensibles al olfato y al tacto; por el olfato se reconocen los miembros
de una manada y también pueden detectar amenazas, como por ejemplo
la presencia del hombre. El tacto lo tiene en los lóbulos de la
trompa, que son prensiles y están provistos de finos pelos sensoriales.
Las orejas tienen una buena irrigación sanguínea y pueden
abrirse como en abanico para incrementar la corriente de aire, lo que
les permite perder calor y con ello aumenta el índice de refrigeración
del cuerpo. Por esta razón, los elefantes africanos de la sabana
son los que las tienen más grandes, pues son los que viven en un
hábitat más abierto y caluroso. Tienen un oído muy
agudo y se comunican por medio de vocalizaciones, sobre todo los que viven
en la selva.
Las patas son como pilastras, provistas de huesos gruesos y pesado; se
apoyan en las falanges, en los elefantes asiáticos y de la selva
tiene cinco dedos en las patas anteriores y cuatro en las posteriores,
mientras que los de la sabana tienen cuatro en las anteriores y tres en
las posteriores, que están incrustados en una blanda almohadilla
de fibras elásticas rodeadas de una matriz grasa, lo que les permite
caminar en silencio entre la espesura y sin dejar apenas huella.
La piel tiene un grosor de unos 2-4 cm y está escasamente cubierta
de pelo. Deben cuidar su piel, por lo que suelen vivir cerca del agua,
en la que se introducen para rociarse con la trompa tanto de agua como
de tierra. Se dan baños de barro pues el barro y el polvo les ayuda
a mantener la piel libre de parásitos.
Otras características de los elefantes son:
- La hembra tiene sólo un par de mamas y están situadas
entre las patas delanteras.
- Los machos tienen los testículos dentro de la cavidad corporal
durante toda la vida y no descienden al escroto en la pubertad.
- Siguen aumentando de tamaño a lo largo de toda su vida, de
modo que el animal más corpulento en un grupo es seguramente
el más viejo.
Son completamente herbívoros (hierba, hojas, brotes, flores y
frutos); cuando se agota la hierba busca su alimento en las partes altas
de los árboles y arbustos, e incluso comen sus partes leñosas:
ramitas, ramas y cortezas, y excavan en busca de raíces, sobre
todo después de las primeras lluvias. Beben agua aspirando por
la trompa y vertiéndola a continuación en la boca.
Pueden derribar árboles para comer. Las mandíbulas y los
dientes constituyen un sistema especializado para triturar materias vegetales
duras. De los 6 dientes que tienen en cada mandíbula, sólo
el primero, tanto de la mandíbula de arriba como la de abajo, está
en uso, hasta que la superficie se desgasta, entonces el siguiente diente
es empujado hacia adelante; cuando el último se desgasta, el elefante
muere de hambre.
El sistema digestivo es similar al de los caballos, o sea, son herbívoros
pero no rumiantes; en el ciego y en el colon tiene lugar la fermentación
microbiana de la celulosa ingerida, y también se produce la absorción
de los productos de la fermentación.
Debido a su gran tamaño y a la rápida asimilación
tienen necesidad de grandes cantidades de comida, un adulto puede necesitar
150 kg. diarios, pero no todos los digiere y gran parte de la comida sale
del cuerpo sin ser digerida. No pueden pasar mucho tiempo sin agua, y
necesita de 70 a 90 litros diarios.
Descansan al mediodía, normalmente a la sombra, sobre todo durante
la estación calurosa. Por lo que para tener cubiertas sus necesidades
de comida, bebida y sombra en cantidades suficientes, y durante todas
las épocas del año pueden necesitar territorios de 750 a
1.600 km2. Suelen seguir los mismos caminos cuando van de un lugar a otro
y a lo largo de varias generaciones, por lo que el resultado de ese transito
da las llamadas "sendas de los elefantes" que atraviesan las
densas selvas y bosques africanos y asiáticos.
En la época de apareamiento la hembra está en celo unos
pocos días, por lo que los machos deben recorrer grandes distancias
para encontrar el mayor número de hembras receptivas. Al encontrar
una hembra, debe competir con otros machos a base de embestidas cabeza
contra cabeza, a menudo con intervención de la trompa y los colmillos.
El macho de mayor tamaño es el que consigue copular.
La hembra llega a la madurez sexual a los 10 años, aunque puede
retrasarse si las condiciones no son buenas o la población es muy
abundante. Suele procrear cada tres o cuatro años, también
dependiendo de las condiciones y de la abundancia de individuos, y los
años de máxima fertilidad es de los 25 a los 45 años.
Antes del apareamiento, el macho y la hembra llevan a cabo un afectuoso
juego, entrelazando sus trompas y acariciándose mutuamente. La
gestación dura 22 meses, y nace una cría de 1 m que pesa
alrededor de 100 kg. Durante los primeros años crecen con rapidez,
a los 6 años pesan ya 1.000 kg. a partir de los 15 años
disminuye el ritmo de crecimiento aunque siguen creciendo durante toda
la vida. Los machos entre los 20 y los 30 años experimentan una
fase de crecimiento, esto explica la diferencia de tamaño que existe
entre machos y hembras.
Las crías nacen en la época de las lluvias, cuando la alimentación
vegetal asegure a la madre una buena lactancia durante los primeros meses;
durante el parto unas hembras ayudan a la madre y a la cría, lo
que indica una responsabilidad familiar conjunta respecto a los jóvenes
del grupo. La cría toma su alimento de las mamas de la madre con
la boca, no con la trompa, durante tres o cuatro años.
Si la matriarca pasa de los 50 años, puede haber dejado de ser
fértil, pues al igual que los seres humanos, los elefantes sobreviven
a su capacidad de reproducirse.
Las
hembras viven en rebaños (al mando de los cuales está la
hembra de más edad), que están compuestos por hembras adultas
emparentadas entre sí y por su prole todavía inmadura; los
vínculos entre los miembros de la familia son sólidos; es
frecuente una conducta cooperativa, sobre todo en la protección
y orientación de los jóvenes. Cuando se detecta un riesgo,
el grupo se concentra, con los jóvenes en el centro y la matriarca
haciendo frente a la amenaza. Si la matriarca decide retirarse la manada,
se retira en formación compacta; si hace frente a la amenaza, la
manada observa el resultado, que suele ser la retirada de la amenaza.
Si un miembro es herido, el resto acude en su ayuda, aunque con eso ponga
en peligro su vida.
Los machos, al llegar a la pubertad, abandonan el grupo en el que han
nacido, entonces tienden a vivir solos o en pequeños grupos temporales,
cuyo número y composición cambia constantemente. Los vínculos
de estos grupos son débiles y escasean las conductas cooperativas.
Se comunican a través de la vista, el sonido y el olor. Cuando
están comiendo en un lugar de vegetación densa se controlan
mutuamente mediante gruñidos bajos, pero si la vegetación
es abierta pueden verse y vocalizan menos. El barritar de un elefante
denota excitación, sorpresa, propósito de atacar o que un
individuo está alejado de su grupo. Los mensajes visuales los trasmiten
por los cambios de postura o de la posición de la trompa, orejas,
cabeza y cola. El contacto con la trompa es importante en la relación
madre cría o cuando se encuentra dos individuos, que se saludan
tocando el uno la boca del otro con el extremo de la trompa.
Taxonomía
Tipo: Cordados.
Subtipo: Craneados o Vertebrados.
Clase: Mamíferos.
Subclase: Terios.
Infraclase: Euterios.
Orden: Proboscideos.
Familia: Elefántidos.
Los elefantes de guerra llegaron a occidente traídos por Alejandro
Magno hacia el 325 a.C.. Produjeron un efecto devastador en la caballería
hasta que los caballos se acostumbraron a ellos. Se importaban de la India,
y por eso los pueblos que como Egipto y Cartago no tenían contacto
directo con aquel país, tropezaban con dificultades para abastecerse.
Existía sin embargo una alternativa; el elefante de la selva africana,
hoy extinguido y menor que la otra especie, pues no rebasaba los 2,5 metros
hasta el lomo, mientras que el elefante indio mide 3 metros y el gran
elefante de la sabana africana mide 3,5 metros.
Los cartagineses cazaban los elefantes en Marruecos y Argelia, y en
el límite del desierto del Sahara, 800 Km. al sur. Les dieron el
bautizo de guerra al iniciarse las hostilidades con Roma en el año
262 a.C. y los usaron tanto contra la infantería como contra la
caballería. Destrozaron la moral romana, al extremo de que durante
mucho tiempo los legionarios no quisieron enfrentarse con ellos. Los elefantes
se cargaron de laureles en el año 255. C. al aplastar a la infantería
de Régulo en los llanos de Bagradas.
Más adelante una vez que los legionarios hubieron capturado algunos
elefantes y conocido sus puntos débiles, estos dejaron de desempeñar
un papel importante. Aún así, Aníbal se llevó
34 a Italia. Salvo uno, todos los demás murieron al cruzar los
Alpes, a causa del riguroso invierno que siguió. En Trebia en el
año 218 a. C., la única batalla en la que tomaron parte,
desempeñaron un papel poco importante cuando se los enfrentó
con la caballería romana, que, de todas formas, estaba en notable
inferioridad numérica.
En el decisivo cruce del Ródano, los elefantes se asustaron ante
la rápida corriente del río, que tiene una anchura de 200
a 500 metros y fluye a unos 5 metros por segundo, por lo cual los cartagineses
se vieron obligados a construir robustas balsas de unos 8 metros de ancho.
Luego unieron dos de ellas y las amarraron a la orilla, añadiendo
otras, atadas a los árboles intentaron construir un espigón
de 16 metros de ancho y 60 de largo, al extremo ataron dos balsas muy
fuertes, después lo cubrieron todo con tierra para que pareciera
un sendero a la orilla del río. Utilizando dos hembras, lograron
atraer a los otros elefantes al espigón, una vez en las balsas
finales las cortaron y las remolcaron a través del río.
Cronología Cartaginesa.
- 1200 A.C.
Inicio de la colonización fenicia del Oeste; fundación
de factorías y puntos de apoyo en el Norte de África,
España, Sicilia, la costa atlántica de Marruecos.
- 814 A.C.
Emigrantes de Tiro fundan Kart-Hastha/ Karjedón/ Cartago.
- 800 A.C.
Inicio de la colonización helena, los etruscos en Italia.
- 753 A.C.
Fundación de Roma.
- A partir del 750 A.C.
Después de la adaptación de la escritura fenicia se escribe
la versión final helena de La Ilíada y la Odisea; aristocracia
en Atenas, expansión de Esparta, paulatina decadencia de las
metrópolis fenicias, bajo dominio Asirio( luego babilonio, persa,
macedonio); Cartago, capital fenicia del Oeste.
- A partir del 700 A.C.
Los etruscos dominan el mar Tirreno, Cartago asume poco a poco el control
de antiguas factorías fenicias y funda colonias y puntos de apoyo
para el comercio propio.
- 600 A.C.
Inicio del conflicto entre Cartago y los helenos, quienes se encuentran
en un período de expansión hacia el Oeste. Los helenos
fundan Massalia ( Marsella) tras la victoria naval ante los cartagineses
frente a la desembocadura del Ródano. Reyes etruscos en Roma,
dominio etrusco del centro y Norte de Italia; por encargo del faraón
Necao II, una flota expedicionaria fenicia circunnavega África
en tres años.
- A partir del 550 A.C.
Los cartagineses destruyen el reino de Tartessos/Tarshish, en el sur
de España, bloquean el Mediterráneo occidental y el estrecho
de Gibraltar, fin de la colonización helena en el Oeste, tras
la derrota naval en el 553 A.C. de los focenses ante una escuadra conjunta
de cartagineses y etruscos frente a Alalia/ Aleria/ Córcega.
Hasta el 510 A.C. aproximadamente consolidación de las antiguas
fundaciones fenicias ante el avance heleno ( combates en Sicilia, los
Linderos de El Gran Sirte,etc.).
- 510 A.C.
Fin del reinado Etrusco en Roma.
- 509 A.C.
Primer tratado entre Cartago y Roma; contiene un temprano ejemplo de
garantía para negocios de exportación, amplia libertad
de establecimiento de centros comerciales; consolidación de las
posesiones cartaginesas, aunque Roma se adjudica territorios que en
parte no serán definitivamente romanos hasta 200 años
después.
Dice Polibio:
"Deberá haber amistad entre los romanos y los aliados de
los romanos y los cartagineses, bajo las siguientes condiciones: Los
romanos y los aliados de los romanos no deberán navegar hasta
más allá del Cabo Hermoso ( Cabo Farina), a no ser que
se vean obligados por tempestad o por enemigos. Pero si alguno es llevado
a la costa por la fuerza y tiene necesidad de atracar, no le estará
permitido comprar ni adquirir nada salvo lo necesario para reparar el
navío o para hacer sacrificios. Deberá volver al mar en
los siguientes cinco días, en los que quienes hayan llegado a
causa del comercio no podrán cerrar ningún negocio con
fuerza de ley, a no ser ante un heraldo o escriba. Pero cuando se venda
en presencia de éstos, la deuda contraída con el vendedor
deberá ser ratificada por el Estado, en todo lo que se venda
en Libia o Cerdeña. Cuando un romano llegue a Sicilia, mientras
esta se encuentre bajo la soberanía de Cartago, el romano disfrutará
de plena igualdad de derechos. Pero los cartagineses no deberán
hacerse culpables de intrusión contra los pueblos de los ardeatos,
antiatos, laurentinos, cricaítas, tarraquinitas, ni tampoco contra
ninguno de los latinos mientras éstos se encuentren subordinados
a los romanos. Pero si algún pueblo no está sometido,
deben mantenerse alejados de sus ciudades. Si, a pesar de esto, lo conquistan,
deberán entregarlo intacto a los romanos. No podrán construir
una plaza firme en latium. Y si llegan al país como enemigos,
no podrán pasar la noche en el país."
- 500 A.C.
Irrupción celta de las llanuras del PO que termina con el dominio
etrusco en el Norte de Italia; a partir del año 500 A.C. aproximadamente
Roma se expande mediante agresiones dirigidas contra vecinos latinos
y no latinos en toda Italia al Sur de las llanuras del Po ( hasta el
264 A.C.); según la tradición romana, las puertas del
templo de Jano, que solo eran abiertas en caso de guerra, se cerraron
por primera vez (desde el 730 A.C. aproximadamente) en el año
2367 A.C., por un tiempo.
- 450 A.C. aproximadamente.
El cartaginés Himilcón navega por el Atlántico
llegando hasta Camerún; a su regreso deja en el templo de Baal
de Cartago una crónica de viaje y pieles de gorila.
- 349-348 A.C.
Segundo tratado entre Cartago y Roma; doce Polibio:
"Deberá haber amistad entre los romanos y los aliados de
los romanos y los pueblos de los cartagineses, tirios, uticenses y sus
aliados bajo las siguientes condiciones: Los romanos no podrán
corsear ni hacer negocios ni fundar ciudades más allá
del Cabo Hermoso y de Mastia Tarseños (¿Cartagena?). Pero
si los cartagineses conquistan en Latium una ciudad que esté
sometida a los romanos, podrán quedarse con los bienes y los
habitantes, pero tendrán que entregar la ciudad a los romanos.
Y si cartagineses tomaran prisioneros en un pueblo con el que Roma tiene
declarados tratados de paz por escrito, pero no está sometido
a Roma, no podrán llevar a los prisioneros a puertos romanos.
Pero si alguno es llevado allí y un romano lo toca con la mano,
quedará en libertad. Pero tampoco los romanos podrán actuar
de tal suerte. Si en un país que se encuentra bajo soberanía
Cartaginesa un romano toma agua o provisiones para el viaje, no podrá
con ayuda de las provisiones hacer mal a nadie con quien los cartagineses
posean paz y amistad. Pero tampoco los cartagineses podrán actuar
de tal suerte. Si a pesar de esto, eso sucede, el afectado no deberá
buscar satisfacción por su propia mano. Si alguno lo hace será
considerado un delito contra el Estado. Ningún romano podrá
comerciar ni fundar ciudades en Cerdeña y Libia ni podrá
desembarcar a excepción del tiempo necesario para aprovisionarse
y reparar su navío. Si una tempestad lo ha arrojado a uno de
esos lugares, deberá de volver a zarpar en un plazo de cinco
días. En Sicilia, mientras esta sea zona de soberanía
Cartaginesa, y en Cartago, podrá hacer y comprar todo lo que
también esté permitido a un ciudadano cartaginés.
Lo mismo podrán hacer los cartagineses en Roma."
- 342 A.C.
Según Livio, el tratado es ratificado y complementado, probablemente
para sancionar nuevas conquistas romanas.
- 310 A.C.
Últimos sacrificios humanos en Cartago, realizados durante el
sitio levantado por Agatocles de Siracusa (los primeros sacrificios
datan del año 500 A.C. aproximadamente).
- 306 A.C.
Nuevo tratado entre Cartago y Roma, negado por Polibio, confirmado implícitamente
por Livio, Roma se comprometía a no invertir en Sicilia bajo
ninguna circunstancia (Tratado Filinos).
- 303 A.C.
Tratado entre Roma y Taras (Tarento), sobre fronteras marítimas
(Cabo Lacinio).
- 289 A.C.
Tras la muerte del tirano Agatocles, guerras civiles y saqueos de mercenarios
en Sicilia; cartago intenta servir de mediador.
- 285 A.C.
Mercenarios de Campania (Mamertinos "hijos de Marte") ocupan
Messana (Messina).
- 282 A.C.
Roma rompe el tratado del año 303 A.C. . Barcos hundidos en la
bahía de Tarento. Roma emplaza tropas de ocupación en
ciudades helenas del Sur de Italia; Regioi, Turios, Locros. Tarento
cierra una alianza contra Roma con Pirro de Epiro (yerno de Agatocles).
- 281 A.C.
Roma declara la guerra a Tarento, primeras luchas.
- 280 A.C.
Pirro desembarca en Italia, vence a los romanos en Heraclea; brutios,
sammnitas y lucanos, sometidos por Roma se unen a Pirro; la guarnición
romana en regio se amotina y toma la ciudad (campanios, así mismo
marmetinos).
- 279 A.C.
Pirro vence en Ausculo, ofrece la paz, pide la libertad de las ciudades
helenas del sur de Italia; Roma se niega, reclama el dominio de toda
Italia. Cartago y Roma renuevan el tratado, al que según Polibio
se le agrega lo siguiente:
"Si se cierra un tratado escrito con Pirro, deberán hacerlo
ambas partes. Para que sea posible ayudarse mutuamente en el país
donde se esté luchando; si alguna de las dos partes precisa ayuda,
los cartagineses emplearán los barcos para el transporte y para
el combate, pero los soldados serán reclutados por cada parte
de entre los suyos. De ser necesario, los cartagineses también
deberán prestar ayuda en el mar a los romanos. Pero nadie deberá
obligar a la dotación de los barcos a desembarcar contra su voluntad."
Cartago envía trigo, armas y dinero a Roma; un gran imperio helénico-epeirota
desde los Balcanes hasta Sicilia destruiría el antiguo equilibrio
de fuerzas y sería una amenaza para Cartago.
- 278 A.C.
Los cartagineses abren un segundo frente de batalla en Sicilia, Pirro
se dirige a la isla. La flota cartaginesa transporta tropas romanas
al sur de Italia.
- 277-276 A.C.
Pirro obliga a Cartago a retirarse a Sicilia,
- 275 A.C.
Pirro regresa a Italia; los cartagineses destruyen gran parte de su
flota. Batalla sin vencedor en Benevento; Pirro deja una guarnición
en Tarento y vuelve a Egipto.
- 272 A.C.
Tras la muerte de Pirro, Milón, el gobernador de Tarento, entrega
la ciudad a los romanos. Los cartagineses hacen una demostración
de su poderío naval en la bahía de Tarento, como advertencia
a Roma.
- 270 A.C.
Los romanos conquistan Regio (Región); ajusticiamiento de los
marmetinos; los marmetinos de Messana piden a Cartago que envíe
una guarnición para defenderlos, guarnición que durante
los años siguientes intentó poner fin desde dentro al
régimen del terror
- 269 - 265 A.C.
Roma conquista el resto de Etruria y toda la costa Italiana del Adriático.
- 265 A.C. ?
Los mamertinos expulsan a la guarnición cartaginesa de Messana.
- 264 A.C.
Cartago y Siracusa se unen contra Messana, perturbadora de la paz y
el comercio, y ponen cerco a la ciudad. Los mamertinos piden ayuda a
Roma. Según parece, Cartago envió a Roma una embajada
que recordó los tratados y la vieja amistad y señaló
que Roma no podía ajusticiar a unos de esos ladrones( en Regio
) y ayudar a los otros. Roma envió un ejército consular
a Sicilia; primera intervención fuera de Italia y ruptura de
los tratados vigentes.
- 263 A.C.
Los romanos vencen a los sitiadores cartagineses y siracusanos, ocupan
Messana. Siracusa cambia de bando, uniéndose a Roma; Cartago
vacila.
- 262 A.C.
Aún sin haber declarado la guerra, Roma ataca la epicracia cartaginesa
de Sicilia, sitia Akragas ( Agrigento). Roma construye una flota.
- 261 A.C.
Cartago comienza los preparativos de guerra, los cartagineses desalojan
Akragas, los romanos saquean la ciudad y esclavizan a los supervivientes
de la masacre. La flota cartaginesa saquea la costa de Italia. Roma
utiliza puentes de abordaje ( "cuervos") para contrarrestar
la superioridad de los marineros cartagineses, los combates navales
se convierten en batallas terrestres, el cónsul Cayo Duilio vence
frente a Mileto.
- 259 A.C.
Combates navales de Cerdeña y Córcega. Los romanos conquistan
Alalia.
- 258 A.C.
Los romanos conquistan y devastan Camarina y Enna; los aliados rehúsan
entregar hombres a la flota.
- 257 A.C.
Roma construye una flota (330 barcos de guerra) para un ataque directo
a Cartago
- 256 A.C.
Uno de los combates navales más grandes de la historia (700 barcos),
los cartagineses rechazaron frente al cabo Eknomos el intento de penetración
romano, luego se retiraron y propusieron la paz a Roma. Los romanos
se negaron, eludieron el bloqueo impuesto por la flota cartaginesa y
desembarcaron en el Este de Túnez. El Cónsul Marco Atilio
Régulo venció al ejército cartaginés; Cartago
volvió a proponer la paz; Régulo exigió una capitulación
casi sin condiciones.
- 255 A.C.
Marco Atilio Régulo es vencido y tomado prisionero en Tiñes
(Túnez); restos del ejército romano son evacuados., La
flota de evacuación se hunde en una tempestad frente a Camarina.
Los cartagineses reconquistan Akragas.
- 254 A.C.
Los romanos conquistan Panormos (Palermo), construyen una nueva flota.
- 253 A.C.
la flota romana naufraga en el Pequeño Sirte, los barcos salvados
se h8unden en una tempestad durante el viaje de regreso.
- 252 A.C.
Los romanos ocupan las islas Lipáricas; guerra de posiciones
en Sicilia.
- 251 A.C.
Una nueva oferta de paz de Cartago ( retorno a las antiguas fronteras)
es rechazada por Roma.
- 250 A.C.
Victoria romana en Panormos; sitio sin consecuencias de Lilybaion (Marsala)..
- 249 A.C.
Cartago aniquila una flota romana frente a Drepana (Trapani); la segunda
flota romana es obligada por los cartagineses a refugiarse teniendo
la costa a sotavento cuando se levantaba una tempestad. Roma abandona
la guerra naval; Cartago no sigue adelante y deja que su flota se arruine.
- 247 A.C.
Levantamientos en el interior cartaginés, sofocados por Hannón
el Grande; Amilcar Barca nombrado estratega de Sicilia, reorganiza el
ejercito y obliga a retirarse a los romanos.
- 246 - 244 A.C.
Amílcar consolida posiciones, pero apenas recibe refuerzos; Cartago
casi no utiliza su flota.
- 244 - 242 A.C.
Guerra de posiciones en el monte Eryx.
- 242 A.C.
Roma construye una nueva flota.
- 241 A.C.
Los restos de la flota cartaginesa son aniquilados frente a las islas
Egates, el tratado de paz entre Lutacio Cátulo y Amílcar
es endurecido por el senado, según cuenta Polibio:
"Deberá haber amistad entre Cartago y Roma en estas condiciones,
dando por supuesto que el pueblo de Roma también las apruebe:
Los cartagineses deberán evacuar Sicilia completamente y no podrán
levantar las armas contra Siracusa. Los cartagineses deberán
entregar a Roma a todos los prisioneros de guerra, sin recibir rescate
a cambio. Los cartagineses deberán pagar a los romanos dos mil
doscientos talentos eubeos en un plazo de veinte años."
Cuando este tratado fue llevado a Roma, el pueblo no lo aprobó,
sino que delegó a diez hombres que debían informarse del
estado de la cuestión en lugar de los hechos. Estos no cambiaron
nada en los puntos principales y solo endurecieron algunos puntos secundarios
de las condiciones impuestas a los cartagineses. Redujeron a la mitad
el plazo de los pagos, añadieron otros mil talentos y ordenaron
la evacuación de todas las islas situadas entre Italia y Sicilia.
- 241 - 238 A.C.
Guerra Libia o guerra de los Mercenarios, mercenarios cartagineses y
libios insurrectos sitian Ityke (Utica) e Hipu (Biserte), toman por
asalto Tiñes. Hannón fracasa como estratega.
- 240 A.C.
Amilcar vence en el Bagradas y en los Grandes Campos, mercenarios de
Cerdeña se unen al levantamiento.
- 239 A.C.
mando supremo conjunto de Hannón y Amilcar, bloqueo mutuo, ninguna
decisión en el campo de batalla. Los mercenarios de Cerdeña
ofrecen la isla a Roma, Roma no acepta; una flota cartaginesa que transportaba
refuerzos se hunde en una tempestad, Ityke e Hipu se rinden a los sitiadores.
- 238 A.C.
Amílcar vence definitivamente a los mercenarios, reestablece
la soberanía cartaginesa.
- 237 A.C.
Se construye una flota para sofocar la rebelión en Cerdeña;
los mercenarios allí empleados vuelven a ofrecer la isla a Roma;
esta vez Roma acepta, declara el rearme de Cartago "casus Belli",
exige la cesión de Cerdeña y el pago de 1.200 talentos.
Amilcar va a Iberia.
- 229 A.C.
Al morir Amilcar los cartagineses controlan el sur de España,
hasta Sierra Morena ( minas de plata). Su yerno Asdrúbal (el
Bello) lo sucede como estratega.
- 229 - 228 A.C.
Roma hace la guerra a Iliria.
- 228-227 A.C.
Asdrúbal funda Nueva Cartago (Kart-Had-Tha) en Iberia / Cartagena)
en Mastia, erigiéndola como nueva capital.
- 226-225 A.C.
Asdrúbal cierra el Tratado del Ebro con Roma, según el
cual los territorios españoles situados al Sur del Ebro pertenecen
a Cartago.
- 222 A.C.
A pesar del tratado, Roma cierra una alianza formal con la ciudad de
Zakantha (Sagunto), al sur del Ebro, agitación anticartaginesa
cuyo foco se localiza en Sagunto.
- 221 A.C.
Asdrúbal es asesinado; Aníbal, el hijo de Amilcar es nombrado
sucesor.
- 219 A.C.
Sitio y conquista de Sagunto, sin que intervengan los romanos, sólo
una vez tomada la ciudad envió Roma a Cartago una embajada que
pidió la extradición de Aníbal; el Consejo se negó,
Roma declaró la guerra.
- 218 A.C.
Roma reúne en Sicilia un ejercito de invasión dirigido
a Cartago; la marcha de Aníbal a través de los Alpes obliga
a los romanos a adoptar una postura defensiva. Victoria de Aníbal
en Tessino y Trebia.

- 217 A.C.
Celtas se unen a Aníbal, marcha hacia el sur, victoria en el
lago Trasimeno, éxitos romanos en España. Quinto Fabio
Máximo nombrado dictador, guerra de desgaste.
- 216 A.C.
Roma retoma la ofensiva; se produce la peor derrota romana de la historia,
en Cannas; sacrificios humanos en Roma, rechazo de la oferta de paz
de Aníbal.
- 215 A.C.
Aníbal controla casi todo el sur de Italia, pero no puede aprovechar
las ventajas debido a la falta de apoyo de Cartago ( los refuerzos se
dirigen a España, Cerdeña y Sicilia); alianza de Aníbal
con Filipo de Macedonia; brechas en el sistema de alianzas romano. Magón,
el hermano de Aníbal que hasta entonces había estado con
este en Italia, es enviado por Cartago a Iberia con refuerzos, al mismo
tiempo que Asdrúbal es llamado al norte de África para
refrenar a los numerosos masesilios de Sifax. Alianza de Asdrúbal
con el príncipe masilio Masinissa.
- 214 A.C.
La guerra en Italia está paralizada, pues los romanos no se atreven
a atacar a Aníbal y Aníbal no recibe refuerzos. No hay
grandes cambios en España. Los romanos emprenden la guerra contra
Filipo en los Balcanes y Grecia.
- 213 - 212 A.C.
El cerco puesto por tropas romanas a Siracusa termina con el asalto
y saqueo de la ciudad ( muerte de Arquímedes).
- 211 A.C.
Asdrúbal regresa a España tras vencer a Sifax; vence,
uno tras otro a Gneo y Publio Cornelio Escipion. Los restos de tropas
romanas no son perseguidas.
- 210 A.C.
Publio Cornelio Escipìon, hijo del comandante caído, recibe
el mando supremo de España, reorganiza y refuerza el ejercito,
siguiendo el modelo de Aníbal, practica operaciones con pequeñas
unidades móviles.
- 209 A.C.
Escipión conquista Nueva Cartago, refuerzos cartagineses para
España, nada para Aníbal, quien continúa llevando
una guerra de posiciones en Italia, dentro de un territorio cada vez
más estrecho.
- 208 A.C.
En la batalla de Baikula (Bailén), Asdrúbal se abre paso
hacia el Norte luchando contra Escipión; Magón, Masinisa
y Asdrúbal Giscón continúan la guerra en España,
Asdrubalmarcha hacia los Alpes a través de los Pirineos. Aníbal
retoma la ofensiva ; levantamientos latinos hy etruscos contra Roma.
- 207 A.C.
Asdrúbal vence en Grumentum y Venusia. Asdrúbal cruza
los Alpes, pero es vencido por los romanos en Metauro antes de que pueda
reunirse con Aníbal. Muere en la batalla.
- 206 A.C.
Fin del dominio cartaginés en España; Escipión
derrota a Magón y Masinissa. Masinissa se une a Roma; Asdrúbal
Giscón y Magón intentan ofrecer una última resistencia.
- 205 A.C.
Filipo de Macedonia cierra una paz separada con Roma. Escipión
en el Sur de Italia y Sicilia, preparándose para desembarcar
en África. Magón parte a Menorca; ocupa el puerto de Mahón,
llamado así en su honor (Portus Magonis), desembarca con mercenarios
de Liguria.
- 204 A.C.
Escipión parte hacia África con su ejército. Sifax
se casa con la hija de Asdrúbal Giscón y se pasa al lado
de Cartago. Aníbal vence a un ejército romano en Crotón;
su última victoria en Italia.
- 203 A.C.
Escipión y Masinissa derrotan a Asdrúbal Giscón
y Sifax; negociaciones de paz. Aníbal y Magón son llamados
a África, Magón muere durante la travesía; en el
Norte de Italia las luchas contra los restos de tropas cartagineses,
bajo el mando de Amílcar, se prolonga hasta el año 197
A.C.
- 202 A.C.
Escipión y Masinissa vencen a Aníbal en Zama.
- 201 A.C.
Tratado de paz; Cartago renuncia a España, entrega su flota (
500 barcos), paga 10.000 talentos en un plazo de 50 años; solo
puede hacer la guerra con la autorización de Roma. Gran imperio
númida encabezado por Masinissa. Escipión obtiene un triunfo
y el nombre honorífico de "El Africano"
- 200 A.C.
Masinissa comienza a irrumpir en territorio cartaginés; tras
ser derrotado por Aníbal eleva una queja a Roma. Los romanos
fuerzan la destrucción del estratega. Comienza la Segunda Guerra
Macedonia contra Filipo (hasta el 197 A.C.), Guerra Celta en el Norte
de Italia (hasta el año 190 A.C.); en Italia, la devastación
del territorio, hecha por los mismos romanos durante la guerra obliga
a una economía agraria sustentada por esclavos.
- 197 A.C.
tato Quinto Flaminio derrota a Filipo en Kinoskefalai; Macedonia entrega
su flota y paga 1.000 talentos.
- 196 A.C.
Levantamientos en España, levantamientos de esclavos en Etruria.
Aníbal es elegido Sufete en Cartago, reforma la economía,
saneas las finanzas, cambia la constitución ( los jueces, hasta
entonces vitalicios, son elegidos ahora por un período de un
año); oposición de la nobleza.
- 195 A.C.
Los romanos derrotan a Esparta. La oposición cartaginesa denuncia
a Aníbal en Roma; los romanos exigen su extradición. Aníbal
se refugia en la corte de Antíoco III pero no puede decidir la
guerra; entretanto los romanos vencen en Italia a aliados de Pirro y
cercan ciudades helenas.
- 193 A.C.
Reanudación de los asaltos de Masinissa en territorio cartaginés.
Cartago solicita permiso para defenderse, Roma se lo niega.
- 192 - 188 A.C.
Guerra entre Roma y el imperio Seleúcida; Antíoco desconfía
de los consejos de Aníbal sobre la reforma del ejército
y la conducción de la guerra.
- 191 A.C.
Derrota del ejército Seleúcida en las Termòpilas;
Cartago pone barcos de guerra al servicio de Roma y ofrece el pago inmediato
de los 8.000 talentos que restaban de la deuda de guerra, pero Roma
se rehúsa para mantener la dependencia cartaginesa.
- 190 A.C.
Lucio y Publio Cornelio Escipión vencen a Antíoco en Magnesia,
en el Asia Menor. Levantamientos en España.
- 189 A.C.
Los romanos conquistan y saquean Ambracia.
- 188 A.C.
Acuerdo de paz; Antíoco entrega el Asia Menor ( a los aliados
de Roma Pérgamo y Rodas), paga 15.000 talentos en 12 cuotas anuales,
entrega la flota de guerra. Aníbal escapa de la solicitud de
extradición romana, se dirige a Creta, luego a Armenia y finalmente
a la corte del Rey de Bitinia, Prusias. En Roma, proceso contra Escipión
el Africano, acusado de alta traición. Escipión renuncia
a defenderse y deja la ciudad.
- 186 - 183 A.C.
Guerra entre Bitinia y Pérgamo; victoria de la flota bitinia
capitaneada por Aníbal, inmediata intervención de Roma.
- 183 A.C.
Prusias accede a las solicitudes de extradición romanas; Aníbal
se suicida en Lybissa. Ese mismo año, Escipión el Africano
muere en su finca, donde también es sepultado: "Mi patria
desagradecida no guardará mis restos"
- 182 - 181 A.C.
Levantamientos en Liguria.
- 180 - 178 A.C.
Guerras en España.
- 178 - 177 A.C.
Sometimientos de Istria.
- 177 A.C.
Campaña de Cerdeña.
- 173 A.C.
Campaña de Córcega.
- 171 - 168 A.C.
Tercera Guerra Macedónica, que termina con la división
de Macedonia en cuatro pequeños imperios. Nuevos ataques de Masinissa
contra territorio cartaginés.
- 168 A.C.
Guerras de aniquilación de Roma contra los molosos de Epiro.
- 161 A.C.
Masinissa avanza hacia el Pequeño Sirte, separando a Cartago
de los puertos comerciales de la costa Libia. Aunque pocos años
atrás Masinissa había pedido en Cartago autorización
para transitar en esta zona, declarándola así territorio
cartaginés, ahora Roma le adjudicó la región.
- 157 - 155 A.C.
Campañas romanas en Dalmacia; endurecimiento de las tensiones
fronterizas entre Cartago y Masinissa.
- 150 A.C.
Masinissa ocupa poblaciones del campo cartaginés; Cartago presenta
un ejército, pero este es derrotado por Masinissa. A pesar de
la derrota cartaginesa, Roma interviene, ya que el tratado del año
201 A.C. preveía la aprobación de Roma. Decisión
secreta del senado para destruir Cartago.
- 149 - 146 A.C.
tercera Guerra Púnica; simultáneamente, sometimiento definitivo
de Macedonia y Grecia.
- 149 A.C.
Roma reúne un ejército de 80.000 hombres y una flota en
Sicilia. Cartago ofrece la capitulación, los romanos aparentan
mostrarse de acuerdo, pero desembarcan en África. Ityka se pasa
al bando romano. Los romanos prometen la paz si Cartago entrega las
armas; tras la entrega, Roma exige que la ciudad sea evacuada y la población
se traslade al interior. Cartago se niega; comienza el sitio. Masinissa
muere, casi a los noventa años.
- 146 A.C.
Tras tres años de sitio, Cartago es conquistada y destruida.
Instauración de la provincia romana de África, con capital
en Utica.
- 46 - 45 A.C.
Refundación de Cartago como colonia romana, realizada por Cesar.
- 200 D.C.
El emperador Septimio Severo manda colocar una lápida de mármol
blanco en la tumba de Aníbal en Lybissa.
- 439 D.C.
Cartago, capital del imperio Vándalo.
- 476 D.C.
Fin formal del imperio romano de Occidente, deposición del último
emperador, Rómulo Augusto.
- 533 D.C.
Cartago es conquistada por Belisario, pasa a formar parte del imperio
romano de Oriente.
- 697 D.C.
Cartago es conquistada y destruida definitivamente por los árabes.

© Pedro Adolfo Rodríguez
Díaz. Agosto 2002

|