|

Pedro Adolfo Rodríguez Díaz
|

1.- Definición
Supongo que al igual que la mayoría de nosotros lo que realmente
me impresionó la primera vez que vi esta figura (aún
recuerdo que fue en Las Palmas de Gran Canaria) fue su soberbia majestuosidad,
cuando la observamos detenidamente vemos a un caballero en una postura
aparentemente relajada, con el caballo en una posición descansada,
pero a la vez con una tensión tanto en jinete como en montura que
nos intentan transmitir una sensación de poder, de superioridad
militar que debían sentir estos acorazados caballero a lomos de
sus monturas cuando se dirigían al galope hacia el fragor de la
batalla.
La verdad que ahora hace ya tres años desde que la monté,
era la segunda figura en metal que montaba en mi vida y cuando detenidamente
la observo ahora puedo apreciar una cantidad de fallos que me hacen llevarme
las manos a la cabeza, pero aún así y tal y como se suele
decir; "el que no falla... no acierta" por eso espero que al
menos os sirva para animaros a montar la que es a mi juicio la pieza maestra
de la casa Andrea (sin despreciar el resto claro), y con la esperanza
de que pronto saquen otra tan buena como esta.
2.- El gótico
Estilo artístico que se desarrolla en la Europa occidental desde
el siglo XIII hasta la implantación del Renacimiento. El termino
gótico fue utilizado por primera vez en el siglo XVI por el gran
historiador del arte italiano Giorgio Vasari: con él quería
definir el "oscuro" arte de la Edad Media frente al glorioso
pasado de la Antigüedad Clásica. Según esta definición,
el arte gótico era sinónimo de bárbaro, cargado de
connotaciones negativas. Esta actitud hacia el arte medieval se mantiene
hasta las primeras décadas del siglo XIX, cuando el movimiento
romántico descubre, con asombrosa admiración, la arrolladora
fuerza y originalidad del Gótico, sobre todo de manos del joven
Goethe. Se sueña a partir de este momento con un renacimiento del
arte medieval, llenándose de contenido nuevamente al termino gótico,
que empieza a distinguirse y separarse claramente del románico.
El entusiasmo romántico y el historicismo llevan a cabo amplias
restauraciones de edificios medievales, llegándose a establecer
el estilo neogótico, arquitectura realizada a imitación
de la gótica medieval.
Actualmente, como gótico entendemos un amplio período artístico
que, según los países y las regiones, se desarrolla en momentos
cronológicos diversos pero que, de forma general, podemos establecer
desde mediados del siglo XII hasta comienzos del XVI, ofreciendo en su
amplio desarrollo diferenciaciones profundas de país en país.
Este
arte se ha definido durante mucho tiempo de manera bastante superficial,
exclusivamente por la utilización de uno de sus elementos (el arco
apuntado): suele llamarse ojival. Pero la utilización de un elemento
no puede definir un estilo de forma global, ya que se trata de un problema
más amplio que afecta a una nueva etapa histórica, una nueva
concepción del arte y, con ello, también una nueva forma
de entender el mundo, un nuevo cosmosistema. Un elemento estructural,
por importante que sea, no puede resumir el concepto global sobre la vida
que queda plasmado en las obras artísticas.
Los nuevos edificios religiosos se caracterizan por la definición
de un espacio que quiere acercar a los fieles, de una manera vivencial
y casi palpable, los valores religiosos y simbólicos de la época.
La catedral se va a llenar de luz, este es el elemento que conforma realmente
el nuevo espacio gótico. Será una luz física, no
figurada en pinturas y mosaicos, luz general y difusa, no concentrada
en puntos y dirigida como si de focos se tratase, a la vez que es una
luz transfigurada y coloreada mediante el juego de las vidrieras, que
trasforma el espacio en irreal y simbólico. La luz está
entendida como la sublimación de la divinidad. La simbología
domina a los artistas de la época: la Escuela de Chartres considera
la luz el elemento más noble de los fenómenos naturales,
el elemento menos material, la aproximación más cercana
a la forma pura. El arquitecto gótico organiza una estructura que
le permite, mediante una sabia utilización de la técnica,
emplear la luz, una luz transfigurada que desmaterializa los elementos
del edificio consiguiendo sensaciones de elevación e ingravidez.
3.- La pieza
Como ya he dicho antes se trata de un modelo de la casa Andrea realizado
en una escala de 90 mm., realmente espectacular desde que abrimos por
primera vez la caja, destaca la fineza de las formas y la poca cantidad
de rebabas que quedan tras el proceso de fundición.
Como siempre y tras realizar un cuidadoso lavado de la pieza con agua
calienta y jabón vamos separando todas aquellas piezas que deberemos
de imprimar de las que deberemos pulir; una vez hecho el proceso realizamos
el montaje y pintura del caballo, que si bien presenta las dificultades
de siempre que estos animales tienen en su proceso de pintura, esta vez
las veremos disminuidas ya que gran parte del mismo ( por no decir casi
la totalidad) está cubierto por la armadura; por el color se optó
realizar una mezcla de marrones, conteniendo en su base Marrón
Medio, marrón mate, marrón Corcho y unos leves toques de
Marrón Naranja , para las luces se añadieron Marrón
Claro y Marrón Corcho, terminando en las últimas luces con
un poco de blanco; para las sombras se optó por añadir Marrón
Mate y Marrón Chocolate.
La
parte inferior de las patas se realizó con una mezcla de Marfil
y Blanco a partes iguales, aplicando luces con blanco y sombras con Arena
Iraquí; por lo que respecta a las pezuñas realizamos una
mezcla de Madera y Ocre Amarillo, aplicando luces y sombras y posteriormente
dando una fina capa de barniz satinado.
Las cinchas del caballo y silla se realizaron con Marrón Naranja
y Cuero Rojo a partes iguales, para posteriormente aplicar subidas de
luz con blanco y bajadas con Marrón Mate; en cuanto a la silla
de montar, se aplicó una base de Verde Azulado y Uniforme Alemán
al 50 %, las luces las hicimos añadiendo Blanco y las sombras con
Verde Militar; la cola la pintamos de Negro y Marrón Chocolate,
las luces las hicimos aplicando pincel seco de Marrón Cubierta
y las sombras con negro.
La funda de la espada se hizo con Turquesa, añadiendo Azul Napoleónico
para las luces y con Azul Marino para las sombras. Las riendas, lados
y demás ornamentos se hicieron con rojo básico, añadiendo
cantidades pequeñas de Rojo Claro para las luces y Rojo C. Tostado
para las sombras. Con respecto a la cara se realizó con una mezcla
de Bronzed Flesh + Carne oscura, añadiendo Bronzed Flesh y blanco
para las luces y Carne oscura para las sombras.
Llegamos a la parte más engorrosa pero a la vez la que mejores
resultados nos proporcionará en la figura ya que de su buena realización
dependerá que se observen fallos que podríamos llamar de
principiante o aciertos de verdadero lujo; para la realización
de toda la armadura aplicamos el siguiente proceso, lavamos las piezas
con jabón y agua caliente frotando suavemente con un cepillo de
dientes, esta vez no opté por usar el cepillo de alambre ya que
una excesiva presión sobre cualquiera de los relieves que posee
la pieza hubiese hecho que estos se desgastasen con el consiguiente deterioro
de la pieza, a continuación con un estropajo de cocina (un poco
gastado para no rayar de nuevo la pieza) se realizó un pulido de
la pieza siempre haciéndolo en forma concéntrica o cambiando
de ángulos para que no se noten las pulidas; para todas aquellas
zonas inaccesibles tanto por su localización como por su tamaño
opté por darle con lana de acero muy fina, se coge un trozo pequeño,
se sujeta con unas pinzas y con cuidado se frota por todas esas superficies
inaccesibles, empezaremos a observar como el metal va cogiendo brillo,
hemos de tener especial cuidado porque si nos pasamos con la fuerza a
la hora de frotar, repito de nuevo que podemos desgastar algunos relieves
de la misma, así poco a poco lo vamos haciendo con todas las partes,
es posible que observemos como al poco tiempo o incluso con el manejo
de la pieza, ese brillo se pierda, no os preocupéis porque casi
seguro que es debido a la grasa de vuestros dedos que se ha quedado impregnada
en la pieza, eso se solucionará antes de colocar la pieza definitivamente
frotando con un poco de algodón.
Una
vez realizado el proceso en todas las piezas las montamos, les damos ligeros
toques de sombra con el color humo de Tamiya muy diluido, aplicando varias
pasadas si fuese necesario hasta que lleguemos al efecto deseado, a partir
de aquí el proceso puede derivar en varias partes, los hay que
optan por dejar la pieza tal y como es decir, sin añadir ningún
otro paso de pintura, mientras que en algunas piezas que he observado
los he visto que han optado por darle una fina capa de barniz brillante,
otros por darle aguadas de Metal Azulado en diversas zonas para no dar
esa sensación de nuevo y perfecto en una armadura, en fin aquí
es donde cada uno opta por darle su toque personal, yo simplemente decidí
darle una capa muy fina de Barniz brillo por dos motivos, el primero para
aumentar su sensación de nuevo ya que como he dicho antes a mí
me da más la sensación de que este caballero se dispone
a realizar una parada militar más que a entablar un combate, y
el segundo para evitar tal y como he dicho antes que por cualquier motivo
la pieza acabara ensuciándose y apagando el brillo de la armadura.
Para las partes doradas realicé una mezcla de Oro de Tamiya y
Oro de Gunze Sanyo, aplicando las luces con Oro y las sombras con una
mezcla de la base y muy poco de Verde Oliva en ligeras aguadas.
Para la realización de la base se optó por no modificar
la que trae el Kit, se pintó de Verde aplicando luces con Verde
Claro y sombras con lavados de Verde Oscuro; un consejo, aseguraos de
fijar bien la figura a la base y esta a la peana ya que el peso de la
misma es excesivo y podría ocasionar algún serio disgusto
si no realizamos este paso bien, yo os recomiendo que la atornilléis
con tornillos lo suficientemente largos desde la parte inferior de la
peana sin menoscabo de colocar resina de dos componentes entre la base
del kit y la peana, bueno nada más, suerte y espero que os animéis
a realizar esta figura porque seguro que una vez acabada será vuestro
orgullo y la envidia de todos aquellos que tengan la suerte de poder observarla,
saludos a todos.

© Pedro Adolfo Rodríguez
Díaz. Julio 2002

|