Pedro Adolfo Rodríguez Díaz

Andrea Miniaturas
90 mm.

 

 

Fineza, templanza, serenidad, altivez, bizarría y fuerza, desafío, tensión, belleza, pureza de raza y definición; los 6 primeros los aplicaría al jinete y los 5 últimos los aplicaría a su cabalgadura, bellos ambos donde los haya y figura que creo debería de estar en la vitrina de cualquiera de nosotros que se vanaglorie de tener una buena pieza en su colección particular

Se trata de una referencia de la casa Andrea a 90 mm. creo que de sobra conocida ya por todos nosotros pues la hemos podido ver en innumerables concursos y con innumerables transformaciones.

Mi primera decisión fue a quien iba a representar y como hacía poco que había estado de viaje por la zona de Hospital de Órbigo decidí representar a Suero de Quiñónes, que a estas alturas del artículo no necesitará ya presentación.

La elección de transformar o no la figura se vio bastante limitada ya que la figura en si es lo bastante bella y llamativa como para transformarla, solamente decidí elevar un poco el brazo izquierdo del caballero para que sujetara el estandarte haciéndolo así mucho más llamativo que si lo llevara en el lado derecho suyo pegado al costado.

Decidí como primer paso el fijar el caballo a la peana de resina que nos viene en el kit, principalmente porque nos facilitará el manejo y pintura del mismo y de todas formas el anclaje final a la peana lo podremos disimilar posteriormente.

Con respecto a las fechas en las que decidí ubicar la figura y aunque el Paso Honroso sucedió en época calurosa preferí realizar la figura en un ambiente húmedo, sin llegar a estar completamente nevado pero con los primeros hielos y escarchas que preceden a la temporada invernal, además venía bien ya que la capa del caballero acrecentaba la citada sensación de frío .

Lo primero fue el encaje del caballo, es bastante bueno, si bien la junta que nos queda en el cuello la podremos ocultar posteriormente con el correaje que rodea al mismo, el caballo es bastante impresionante, con un excepcional detallado muscular, en una pose a la vez que serena y tensa, transmitiéndonos fuerza y poder, se trata de un caballo fino, típico español, muy distinto de los otros tipos de caballos que podemos observar en figuras de caballeros alemanes, italianos o incluso árabes, decidí decantarme por un color marrón ya que iba a contrastar tanto con el suelo y sus tonalidades blanquecinas de la nieve como con los colores del jinete.

Lo primero fue colocar el caballo en una base que me sirviera de soporte para tocarlo lo menos posible durante todo el proceso de pintura, para ello nada mejor que la base de resina que nos viene en el kit; primero al caballo se le realizaron en los tetones que traen las patas delantera derecha y trasera izquierda un agujero en cada una de aproximadamente 2 mm. de diámetro y 7 mm. de profundidad, a continuación en los agujeros correspondientes de la base a dichas patas se realizaron agujeros hasta pasar al otro extremo, se encajó el caballo en su postura original y se atornilló por la parte inferior de la base del kit, quedando sujeto con fuerza, así que ya tenemos una base ideal para poder manejarlo sin riesgo a posibles desperfectos en la pintura o en el manejo del mismo.

Fue enteramente realizado a aerógrafo, si exceptuamos las últimas capas que se aplicaron con un pincel con los pelos abiertos para así representar el pelaje de los caballos; la verdad es que ya había perdido un poco la práctica de la pinturas de estos animales a aerógrafo pero tengo que confesar que con la oportuna paciencia y tesón se acaba logrando, el color final del morro del caballo se decidió cambiar para no dejar excesivamente monótona la figura del mismo, así como la pata delantera derecha, trasera izquierda y panza del mismo, la primera de ellas y aprovechando que se encuentra levantada el cambio de color nos sirve para realizar un proceso de iluminación distinto al del resto del caballo, la segunda viceversa, porque al encontrarse en las zonas “más oscuras” del mismo nos aportan el toque de luz necesario para no dejar la figura del caballo demasiado sombría, hecho que se logra junto al color de la panza.


Cuadro de colores

CABALLO

Base: Marrón Cuero (60 %) + Negro (40 % ).

Luces: Base + Madera + Arena Iraquí ( en las últimas solo Marrón Rojizo).(6 subidas)

Sombras: Base + Negro (en cinco bajadas).

MORRO, PATAS Y PANZA

Base: Marrón Naranja .

Luces: Base + Amarillo Dorado + Ocre Amarillo (en las últimas añadir Carne base + Rosa Salmón).

Sombras: Base + Marrón Mate + una pizca de negro

CASCOS

Base: Marrón Madera + Cuero Rojo.

Luces: Base + Blanco.

Sombras: Lavados en Marrón Mate y color del terreno.

COLA Y CRINES

Base: Madera + Verde Esmeralda + Negro Mate + Ocre Amarillo

Luces: Base + Carne Mate ( en las últimas luces pincel seco solo de Carne Mate)

Sombras: Lavados en Base + Negro Mate

LENGUA

Base: Rojo Básico.

Luces: Rojo Beige.

Sombras: Rojo C. Tostado.

ARTERIAS UMBILICALES Y DEL MORRO

Base: Rosa Antiguo + Rojo.

Luces: Base + Marrón Corcho.

Sombras: Base + Rojo C. Tostado.

CINCHAS Y BOCADO

Base : Uniforme Japonés (50 %) + Marrón Medio (30 %) + Amarillo Dorado (20 %) .

Luces : Base + Amarillo Hielo (en tres subidas, en la última añadir blanco puro).

Sombras : Base + Marrón Medio (en tres bajadas).

GOLLETE DEL CABALLO Y RIBETEADO DE LA GUALDRAPA

Base: Azul Profundo (50 % ) + Azul Andrea (40 %) + Turquesa (10 % ).

Luces: Base + Blanco en 4 subidas.

Sombras: Base + Turquesa + Azul Prusia en 4 bajadas.

ACOLCHADO DE LA SILLA DE MONTAR

Base : Verde Azul (60 %) + Verde Claro (20 %) + Oliva Dorado (20 %)

Luces : Base + Blanco + Verde Lima.

Sombras : Base + Verde Militar.

RIENDAS

Base: Azul Andrea.

Luces : Base + Blanco ( en dos subidas).

Sombras: Base + Turquesa ( en dos bajadas).


© Pedro Adolfo Rodríguez Díaz. Febrero 2003