Andrea Miniaturas
54 mm.

Trabajo dedicado a Félix Xunclá

 

Durante el reinado de los reyes Católicos, comienzan a sentarse las bases para la creación de un estado moderno que conduciría a España a la hegemonía en la Europa de mitad del siglo XVI. Estas bases se asentaron entre otras, en tres pilares fundamentales, que fueron la creación una administración pública moderna que permitió controlar los recursos económicos del Estado para el desarrollo y mantenimiento de los otros dos, la diplomacia y la creación de un ejército moderno, organizado y dependiente del poder Real.

La creación ya en 1480 por parte de Fernando El Católico de embajadores permanentes en Bruselas, Londres, Roma y muchas otras ciudades europeas, le permitió poseer una información valiosísima en la política exterior, al mismo tiempo que mediante alianzas o pactos, conseguía economizar recursos, al resolver por vía diplomática los conflictos que en otro tiempo hubiesen desembocado en la guerra.

Con la toma de Granada ( 2 de enero de 1492), comienza el fin de una estructura militar de origen medieval, basada en la participación en los conflictos de las tropas que aportan los nobles feudales, la iglesia y las órdenes militares, con estructura y equipamiento heterogéneo y tácticamente difíciles de controlar.

A finales del s.XV y principios del s.XVI se va formando un ejército permanente, controlado por el poder Real, mejorando continuamente en todos los aspectos su capacidad de reclutamiento, modernización del armamento, organización y tácticas militares.

Numerosas Pragmáticas Reales (Segovia 1496,Tortosa 1503) organizan el reclutamiento, clasificación de los efectivos, intendencia, formación de oficiales, creación de Academias de Artillería en Medina del Campo y Baza.

A esto contribuyeron las políticas de austeridad administrativa y aumento de inversiones militares, desarrolladas por Fernando el Católico y durante la regencia del cardenal Cisneros y la aparición de personalidades con especiales dotes de organización y estrategia militar, como fue el caso de D. Gonzalo Fernández de Córdoba "El Gran Capitán" (1453-1515).

Este capitán, que había pactado la rendición de Granada con Boabdil, fue requerido por Fernando el católico en 1495 tras haber sido ocupado por tropas francesas del rey Luis XII, el reino de Nápoles, a fin de recuperarlo. fue un genio militar en su época que revolucionó la técnica militar por la utilización conjunta de la Infantería, la artillería y la caballería ligera y supo mover con habilidad sus tropas para utilizar el terreno es su propio beneficio. En 1503,inventó y organizó la división de infantería formada por dos coronelías (precursoras de los famosos Tercios españoles),unidades de 6000 hombres a pie,800 unidades de caballería ligera,800 hombres de armas y 22 piezas de artillería, divididas en doce capitanías, que combatían en formación cerrada (al estilo de las legiones romanas ) y formadas por piqueros y en cuyo interior de la formación albergaba a los arcabuceros (un arcabucero por cada cinco infantes) e infantes armados con espadas cortas, rodelas y lanzas cortas, formaciones estas contra las que la caballería francesa poco pudo hacer, siendo derrotada en las batallas de Ceriñola y Garellano.

Es el fin de la caballería pesada medieval, frente a los nuevos protagonistas de la infantería, los piqueros y los arcabuceros.

En la Revista Española de Defensa 149/150 de julio 2000 podemos encontrar la descripción de estas nuevas Armas de la época:

El piquero tenía como arma ofensiva la pica. Dicha pica era una lanza de madera de fresno, con una longitud superior a los cinco metros, que llevaba en su extremo punzante una moharra de hierro y, en el otro, un regatón también de hierro, que servía de contrapeso. Había, además, otro modelo de pica, más corta, que portaban los piqueros llamados picas secas.

El arcabucero estaba provisto de un arma de fuego portátil --el arcabuz-- de poco peso y fácil manejo, capaz de disparar proyectiles de unos 40 gramos y con un alcance eficaz aproximado de 20 metros. El arcabuz consistía básicamente en una caja de madera en la que se sujetaba un tubo de hierro cuya ánima tenía algunas estrías paralelas. El disparo se producía por medio de una mecha que encendía la pólvora a través de un mecanismo denominado serpentín. Las primeras armas de fuego portátiles habían comenzado a usarse desde finales del siglo XIV, pero no fue sino hasta las postrimerías del siglo XV cuando se fueron perfeccionando, dando lugar a la aparición de los llamados truenos de mano y espingardas, y, finalmente, el arcabuz. Su velocidad de tiro era muy lenta, pero este defecto se compensaba mediante descargas sucesivas por las filas de arcabuceros.

Todos los infantes, independientemente de que fuesen piqueros o arcabuceros, iban también armados de espada y daga y protegidos ligeramente; los piqueros mediante el morrión como prenda de cabeza y el coselete, que cubría el tronco del cuerpo; los arcabuceros, también con morrión y una prenda de cuero en vez del coselete. Los sargentos y cabos portaban alabardas y partesanas que, además de ser sus armas de combate, servían como distintivo de su grado.

Durante el reinado de Carlos V, la caballería se dividía en pesada (es decir, los hombres de armas, pesadamente armados) y ligera.

Los hombres de armas (Compañías de ordenanza): representaban al antiguo combatiente a caballo medieval, provisto de lanza, espada, estoque y maza. Como armamento defensivo llevaban aún el arnés completo, integrado por yelmo, coraza, guardabrazos, manoplas, guanteletes, escarcelas, musleras, rodilleras, grabes y escarpes. El caballo iba protegido por una armadura formada por testera, capizana, petral, flanquera y barda.

La caballería ligera (Lanzas jinetas): por su parte, usaba como armas una lanza más corta, espada y maza. Se cubría con una armadura incompleta y el caballo estaba menos protegido. Este tipo de caballería recibía nombres tales como caballos ligeros y estradiotes.

Las compañías de hombres de armas tenían 37 hombres, mientras que las de estradiotes las formaban 55, además de un trompeta, un armero y un herrador por compañía de ambos tipos.


Los reyes castellanos Juan II (1406-1454) y Enrique IV (1454-1474) durante la ofensiva contra el reino de Granada, ya tuvieron una Guardia Morisca, formada por caballeros musulmanes, que aun con nombre castellano, procedían del al-Andalus o del norte de África y que manteniendo su religión islámica, daban custodia permanente a estos reyes con carácter mercenario.

Existían también huestes de caballería ligera mercenaria: los estradiotes.

"La evolución de un ejército real o estatal propiamente dicho, dotado de una cierta estabilidad y diferente de las mesnadas vasalláticas, es un fenómeno relativamente tardío y normalmente relacionado con el nacimiento del Estado moderno en Europa. En este contexto, la guardia morisca se nos presenta como un elemento más del ejército bajo-medieval tal como fue definido por Contamine, desempeñando el papel de la caballería ligera. Esta preocupación por hacerse con una caballería ligera era común a otros ejércitos europeos a lo largo del siglo XIV y, sobre todo, del XV. Pero fue en la zona mediterránea y en la frontera oriental con el Islam donde la caballería ligera era especialmente necesaria, y donde más se desarrolló. Aparte del caso castellano son conocidos los caballeros húngaros y los estradiotes venecianos. Estos últimos parecen reproducir bastante bien la estructura de las guardias de tierras del Islam, a juzgar por la descripción que hizo de ellos el embajador francés Phillippe de Commynes:

«Los estradiotes son gentes de armas parecida a los jinetes, vestidos como los turcos tanto a pie como a caballo, a excepción de la cabeza, en la que no llevan la tela que éstos llaman toliban; y son gente muy dura, y ellos y sus caballos duermen durante todo el año al aire libre. Y todos eran griegos y procedían de los lugares que poseían los venecianos, unos de Nápoles, de Romania, de Morea, otros de Albania, de la zona de Durazzo; y todos sus caballos son buenos, y se trata de caballos turcos .»"

"La guardia morisca: un cuerpo desconocido del ejército medieval español" por Ana Echevarría Arsuaga, Doctora en Historia Medieval, U.N.E.D., Madrid.

La Guardia Real como tal, una de las más antiguas de Europa, se crea en el s.XV bajo el reinado de los Reyes Católicos con la creación por D. Fernando del Cuerpo de Reales Guardias Alabarderos, con el cometido esencial de la Guardia personal, de su séquito y del Interior del Palacio y dependencias reales. Su indumentaria era: jubón y greguesco acuchillados en amarillo y rojo, calzas rojas y zapatos negros. En la cabeza llevaban una gorra ancha y plana color negro adornada con plumas blancas, llamada parlota. Portaban un capotillo amarillo forrado de rojo por dentro y que portaban en bandolera a través del hombro izquierdo. Su arma era la alabarda.

Durante el reinado de Felipe el Hermoso, este introduce su propia guardia personal, la Guardia de Archeros de Borgoña que prestaban servicio a pie en el interior de palacio y a caballo en el exterior. Usaban jubones, greguescos, capotillo y calzas de color amarillo con fondo rojo y zapatos negros con un gran lazo rojo.Iban armados con una lanza acabada en una cuchilla larga, llamada "archa" (de ahí, el nombre de la guardia).

Tras el desembarco de Carlos I en Villaviciosa el 8 de septiembre de 1517 y su peregrinaje por los reinos de España para ser reconocido como rey, trajo a los alabarderos de la Guardia Alemana en 1519.Posiblemente, usaban parlota blanca, medias mitad blancas y mitad amarillas, alternando el color con los greguescos y el jubón.

Está documentado que con la subida al trono de Carlos I modificó la composición de las guardias palaciegas y en lo referente a la tropa a caballo organizó a partir de las Guardias Viejas de Castilla una compañía de jinetes que desde ese momento viviría constantemente en el Palacio y se mantendría a su servicio personal y para sus desplazamientos. Estas transformaciones están reflejadas en las leyes promulgadas entre 1523 y 1551 y concretamente según el libro " El Ejército y la Armada " de Manuel Giménez González en la pag 23 se dice:

"El emperador dictó que hubiese una compañía de este cuerpo (Guardias Viejas de Castilla) que residiese constantemente en Palacio para guardia de su persona y que se denominase " Cien Continuos hombres de armas ".

Se reunifican así y transforman las guardias que proceden de los distintos reinos (Guardias viejas de Castilla, Alabarderos Españoles y Alemanes, Archeros de Borgoña, y Estradiotes) reestructurándose en unidades capaces de dar un servicio completo y continuado, dando origen a lo que se denominó la "Guardia de los Cien Continuos".

Tomó parte en todas las campañas; sufriendo una continua transformación y modernización para adaptarse a las necesidades militares del momento, organizándose en Regimientos de Caballería e Infantería de la Guardia del Rey.

En tiempo de Carlos V, la Guardia Real propiamente tenía los Cien Continuos (hombres de Armas), los Estradiotes (caballería ligera) y los Archeros de Borgoña (caballería semi-pesada). Pero en los ejércitos del monarca español, la mayoría de la caballería pesada venía de las compañías de ordenanza de Borgoña (parecidas a las compañías de Gendarmes franceses) y de Alemania.

El reclutamiento se hacía sobre todo entre los caballeros y jóvenes hidalgos que por ser segundones no podían heredar el patrimonio familiar, reservado al hermano mayor (sistema de mayorazgo), lo que les obligaba a buscarse el porvenir en el ejercicio de la carrera militar, en la que podían alcanzar rango y fortuna. Esto daba al guardia una calidad humana extraordinaria, por su procedencia noble, su educación y su sentido del honor y fidelidad al rey (la fidelidad al jefe era una virtud militar que los romanos denominaban devotio, muy admirada por estos en los guerreros ibéricos), cosa que no podía conseguirse en otros ejércitos extranjeros, formados por mercenarios.

Los oficiales vestían de forma similar a la de la tropa aunque gustaban de utilizar prendas más suntuosas, de acuerdo con su grado o con su propia disponibilidad de fortuna. Los generales se distinguían por el empleo de una ancha banda de color carmesí que les cruzaba el pecho. Entre los jefes y oficiales era frecuente el empleo de borgoñota, adornada con plumas rojas y blancas, media armadura o armadura completa. Durante el reinado de Carlos V tuvo considerable auge la armadura denominada "Maximiliana", que se caracterizaba por poseer multitud de estrías o acanaladuras muy próximas entre sí que imitaban los pliegues de las prendas de la época y cubrían toda su superficie a excepción de las grebas. Los zapatos metálicos, con bordes rectangulares, estaban inspirados también en el estilo civil del momento conocido como "pata de oso".


La figura, de 54 mm, corresponde a la ref. SM-F09 Knight in Armour (1520´s) de la casa Andrea Miniatures a la que nada le puedo objetar, salvo la falta de una varilla más dura para el mástil del estandarte, que por su peso tiende a curvarse.

Viene acompañada de calcas y una impresión en papel de la bandera imperial de Carlos V, que simplifican mucho la tarea de las gualdrapas y la bandera y es muy de agradecer, por los que no deseamos invertir tanto tiempo en hacerlas a mano.

Al ir dotado el caballero y el caballo de una armadura del tipo "Maximiliano", me propuse en esta figura realizar un ejercicio de pintura de unas armaduras pavonadas, oscuras(que no negras).

Como suelo plantearme en qué se puede mejorar la figura, se me ocurrió hacerle un grabado barroco en las hombreras y el peto de la armadura. Para ello utilicé un inyector de motor a gasoil que me proporcionó un amigo y a modo de lápiz de punta acerada lo usé para grabar los dibujos.

LA BANDERA :

Decidí añadir un fleco alrededor de la bandera, para lo cual confeccioné la bandera en latón e hice el dibujo del trenzado con la cuchilla y luego corté en finas tiras los flecos, en la zona donde había dibujado el trenzado. Tras ondularla para darle la forma y pegarla al mástil pinté una primera mano de oro Kokolo por el borde y pegué la bandera a ambos lados con barniz Future, dándole una capa por encima de protección también. Con acrílicos igualé el color de la bandera en la zona del mástil y sobre él con tintas de imprenta. Luego le apliqué barniz mate, excepto en los flecos.

LA ARMADURA :

Puesto que decidí pulir el metal, tuve que comenzar primero por las partes metálicas hasta concluirlas, pues con el pulido se acaba ensuciando las partes no metálicas si se pintan antes.

Material utilizado para la pintura de la armadura oscura:

  • Secativo de Cobalto
  • Óleo Titán extrafino color negro marfil nº 82
  • Óleo Titán extrafino azul prusia nº 47
  • Laca Gunze Sangyo chrome silver
  • Laca Gunze Sangyo iron
  • Pincel DaVinci nº 0
  • Pincel brocha nº 0 confeccionado por mí para frotar en huecos.
  • Bastoncillos de algodón de limpieza de oídos.

El color metal de la armadura se obtiene muy bien con las lacas metálicas de Gunze Sangyo y pulido posterior con el algodón de un bastoncillo de limpieza de los oídos o también con papel higiénico. Pero el color de las lacas al metal no dan el color negro-azulado de las armaduras viejas ya usadas, dando el aspecto de recién estrenadas. Por lo que se me ocurrió mezclarlos con óleo negro y azul, que por ser el pigmento más fino darían un velo en el reflejo sin llegar a teñirlo de color, por predominar el color metalizado.

Usé como unidad de medida el pincel.

Así pues, preparo en un pocillo cuatro o cinco pinceles de secativo de cobalto y disuelvo en él, un pincel de óleo negro marfil y medio pincel de oleo azul prusia.

Una vez bien disuelto, añado dos pinceles de laca chrome silver y dos pinceles de laca iron, lo mezclo bien rápidamente y a pintar rápidamente la armadura.

Hay que ir con especial cuidado con la el yelmo, para no estropear la pintura de la cara,aunque con un pincel limpio con aguarrás puedes limpiarlo si te sales un poco.

Hay que esperar dos horas a que la laca endurezca y entonces ya se puede comenzar con el pulido.

Una vez terminado de pulir, daré otra mano, pero solo de óleo negro marfil y azul cobalto con secativo de cobalto SIN LACA METALICA.

A la media hora volveré a pulir de nuevo retirando el exceso de óleo.

Las gualdrapas fueron pintadas con acrílicos y tras aplicar las calcas, se protegieron con una mano de barniz Future, aplicándose luego las luces y las sobras con acrílicos + Medium de Control DAS11 de la casa Americana que permiten la transparencia al aplicarlos. Luego usé lavados de óleo para el ensuciado y barniz mate Vallejo para darles el acabado mate.

Las plumas naturales se tiñeron previamente con óleo muy diluido y se secaron con un secador, confeccionando luego el plumero.

Espero que os guste ésta, mi sexta figurita.

Agradezo al capitán Alonso Contreras de (es.geocities.com/capitancontreras/), a Juanvi de(www.geocities.com/ao1617/organizacion.html) y a Carlos de Valladolid de (www.caballeia.8m.com/),la colaboración que me han prestado y a D. Agustin Jesús Rodriguez, "Augie", por su artículo "Armaduras blancas en campaña", que tanto me ha enseñado.

Postdata: Este artículo no es el resultado de ninguna investigación "histórica" rigurosa, sino más bien, una recopilación de información sobre artículos y webs relacionadas con la época de la figura, quedando por tanto sometido a cualquier modificación que personal más documentado, pueda sugerir.


Se me ha ocurrido añadir este Apéndice para los neófitos como yo, que a veces desconocemos el significado de algunas palabras usadas en el artículo, por no ser de uso común.
TERMINOLOGIA (según la Real Academia Española ) http://www.rae.es/

ALABARDA: Arma ofensiva, compuesta de un asta de madera de unos 2 mts de largo y de una moharra con cuchilla transversal aguda por un lado y en forma de media luna por otro.

ALMETE: Pieza de la armadura antigua que cubría la cabeza. También hace referencia al soldado que la portaba.

ARCHA: Arma ofensiva que usaban los archeros de Castilla, compuesta de una cuchilla larga fija en la extremidad de un asta.

BARDA: Arnés o armadura de vaqueta o hierro con que se guarnecía el cuerpo de los caballos para su protección en la guerra y en los torneos.

BORGOÑOTA: Pieza de la armadura que dejando descubierta la cara, cubría y defendía la parte superior de la cabeza.

CAPACETE: Pieza de la armadura que cubría y defendía la cabeza.

CAPELINA: Vendaje en forma de gorro.

CAPIZANA: Pieza de la barda o armadura del caballo, que cubría la parte superior del cuello y se componía de varias launas en escama.

CAPOTILLO: Capa corta que llega hasta la cintura.

CARGA DE PETRAL: Embestida que se hacía caballería contra caballería y cuerpo a cuerpo.

CELADA: (del latin cassis/caelata yelmo cincelado) Pieza de la armadura que servía para cubrir y defender la cabeza. - También parte de la ballesta que se arrima a la quijera.

COSELETE: Coraza ligera, generalmente de cuero. También soldado de compañía que llevaba coselete con alabarda, pica o arcabuz.

ESTRADIOTE: Soldado mercenario a caballo procedente de Albania.

FLANQUERA: Pieza de la armadura del caballo que cubría cada uno de sus flancos.

GOLA: Pieza de la armadura antigua que defendía la garganta.

GREGUESCOS: Calzones muy anchos que se usaron en los siglos XVI y XVII.

JUBON: Vestidura que cubría desde los hombros hasta la cintura, ceñida y ajustada al cuerpo.

MORRIONES: Armadura de la parte superior de la cabeza, hecha en forma de casco y que en lo alto suele tener un plumaje o adorno o cresta que servía para hacer resbalar los golpes. -También prenda del uniforme militar a manera de sombrero de copa sin alas y con visera que se ha usado para cubrir la cabeza.

PARTESANA: Arma ofensiva a modo de alabarda con el hierro muy grande, ancho, cortante por ambos lados adornado en la base con dos aletas puntiagudas en forma de media luna y encajado en un asta de madera fuerte y regatón de hierro. Fue insignia de los cabos de escuadra de infantería.

PETRAL: Correa o faja que, asida por ambos lados a la parte delantera de la silla de montar, ciñe y rodea el pecho de la cabalgadura.

PICA: Especie de lanza larga compuesta de un asta con hierro pequeño y agudo en el extremo, que usaban los soldados de infantería.

RODELA: Escudo redondo y delgado que, embrazado en el brazo izquierdo, cubría el pecho al que se servía de él peleando con espada.

TESTERA: Adorno para la frente de las caballerías.

 


 

© Rafael López Sanfelix. Enero 2004