Métal - Modeles
54 mm.

 

Este regimiento fue creado en 1653 siendo uno de los regimientos más antiguos de la caballería francesa. En 1725 paso a llamarse “ stanislas-roi” y en 1737 cambio de nombre denominándose “ royal – pologne “. Por ultimo en el año 1791 se llamo 5º rgt de caballería.

A finales del siglo dieciocho la armadura para la caballería fue desapareciendo paulatinamente hasta prácticamente desaparecer, pero Napoleón tomó la decisión de volver a introducirla en las formaciones de la caballería pesada. Esta caballería se utilizaba para desfondar y romper las líneas enemigas organizando increíbles meles por lo que las corazas cubrían a los jinetes de los inevitables golpes de espadas y bayonetas protegiendo así a los jinetes. Así en 1803 el regimiento adopto el nombre de coraceros siendo uno de los últimos en recibir dichas corazas. En 1805 tomaron parte en la batalla de Austerliz, en 1806 participaron en la campaña de Prusia y en 1807 se encontraron contra los rusos en Eylau perdiendo a su jefe de división el general D’ Hautpoul. En 1808 fueron mandados a España, regresando para formar parte de la gran armee en la invasión de Rusia en 1812, en 1813 lucharon en Leipzing y por ultimo en 1815 formaron parte de las desastrosas cargas contra los cuadros ingleses, siendo derrotados y disueltos.


LA FIGURA

Después de volver de la Coruña y ver la maravillosa recreación histórica, emocionado con lo que había visto y vivido esos días me puse manos a la obra y decidí recuperar un pieza que dormía el sueño de los justos en mi atestado cajón de figuras. Ni más ni menos que un coracero de Metal Modeles montado a caballo.

Sin tiempo que perder, comencé a limpiar la figura y no voy a decir que fue un juego de niños pero no tuve ningún problema a la hora de los encajes y limpieza de las rebabas. Antes de pintar la pieza preparé el terreno ajustando bien las patas al suelo para luego no encontrarme sorpresas desagradables. Encontré un articulo del maestro José Hernández en EuroFiguras nº 11 en el que el caballo lo había pintado con el aerógrafo, así que como los valientes me decidí a pintar el caballo con la misma técnica y lo cierto es que con un poco de paciencia se consiguen unos tonos y degradados fabulosos. Comencé casi con las sombras y después tiré las luces, para igualar tiré un tono intermedio y con el pincel fui retocando aquí y allá.

Una vez terminado el caballo empecé a pintar el jinete.

Lo más llamativo es la coraza, el cómo pintarla es algo que hay que estudiar bien, así que decidí utilizar las lacas de Gunze Sangyo. Dí la capa base, dejé secar en mi caso un día entero y fuenentonces cuando comencé a pulir con papel del baño y con un bastoncillo para los oídos; para la partes mas inaccesibles utilice un palillo. Una vez sacado todo el brillo, comiencé a dar las sombras con óleos, en este caso muy tenuemente ya que quería mostrar en toda su plenitud el brillo de la coraza.

Para el resto de la figura seguí las técnicas habituales del acrílico y como os he comentado antes me guié de las mezclas del artículo de José Hernández.

Por último coloqué primero el caballo sobre el terreno y después ajusté el jinete sobre éste, quedando las riendas por colocar; éstas las puse con estaño fino y muchísima paciencia.

Me gustaría dedicar este articulo a los organizadores de la recreación de la Coruña por su excelente trabajo realizado.

Un saludo y espero que os guste.


 

© Luis Sanz Larrey. Octubre 2004