Ellsworth nació en Malta, en el condado de Saratoga, en Nueva York,
el 11 de Abril de 1837, y se crió en la ciudad de Mechanicville a la orilla
del río Hudson. De joven, luchó para mantener su pobre familia vendiendo
periódicos y trabajando como dependiente en un almacén de mercancías,
su esperanza de entrar en West-Point era una quimera. Cuando cumplió los
17 años, Ellsworth se trasladó a Chicago. Aunque fracasó en sus negocios,
comenzó a subir su importancia en la Milicia Estatal. En 1857 un oportuno
encuentro con Charles DeVilliers, veterano de los Zuavos franceses, impulsó
a Ellsworth a explorar los entresijos de la infantería ligera francesa,
y comenzó a tomar en consideración la posibilidad de formar una unidad
americana de Zuavos. Tras un breve período de tiempo estudiando leyes
en la oficina de Abraham Lincoln (fue su amigo durante toda su vida) en
Springfield, Ellsworth regresó a Chicago donde transformó la apagada Milicia
local en "Cadetes Zuavos de los Estado Unidos". Ellsworth exigía que sus
escogidos voluntarios tuvieran un "recta moral", absteniéndose del tabaco
y el alcohol, y les impuso un estricto programa de entrenamiento físico.
Uniformó a sus Cadetes con un uniforme Zuavo diseñado por el mismo y les
adiestró en tácticas adaptadas por él de los manuales franceses. Aunque de baja estatura, Ellsworth tenía una figura atlética y atractiva que rezumaba autoridad. Era un instructor ideal, y en el verano de 1860 sus Cadetes Zuavos de Chicago de los EEUU, eran considerados como la mejor unidad de milicia del Medio Oeste. No contento con descansar en sus laureles, Ellsworth ideó un reto general para las Milicias Estatales de una docena de Estados: Sus Zuavos competirían contra ellas en un ejercicio de instrucción militar para alcanzar como premio una bandera encargada especialmente a tal fin. El 2 de Julio de 1860, Ellsworth y 50 de sus mejores hombres se embarcaron en una gira de seis semanas que les llevó a través de 20 ciudades, incluyendo Detroit, Cleveland, Boston, Pittsburgh y Baltimore. Los Zuavos humillaron a sus competidores y asombraron a cientos de espectadores que iban a ver sus exibiciones coreografiadas de una excelente manera, mientras que su apuesto comandante se convertía de la noche a la mañana en una celebridad. Los periódicos describían a como "el hombre más conversador del pais." El punto álgido de la gira llegó en la ciudad de Nueva York, donce decenas de miles de personas se reunieron para ver los simulacros militares de los Zuavos en City Hall Park, y la prensa local se deshizo en halagos. El New York Times destacaba "Sus rasgos bronceados, estilizadas siluetas, ligeras, nervudas formas, desarrollo muscular y de espíritu, decididos movimientos, les otorgan una apariencia de gallarda ferocidad." El Herald ensalzaba la gallarda seguridad y elasticidad de los Zuavos, nunca vista en ninguan de nuestras compañías... Cada movimiento de la compañía era tan espléndidamente preciso, que ciertamente era experimentada una nueva sensación." Cuando los cadetes Zuavos volvieron a Chicago, no había duda de que en verdad, habían ganado el premio a la unidad de milicia mejor instruida. Es más, Moreover, como el Zuavo "Johnny Appleseed," Ellsworth había esparcido en su estela la semilla de lo que sería conocido como "La Moda Zuava".
Casi de la noche a la mañana docenas de compañías de Zuavos Americanos comenzaron a aparecer, luciendo una variedad de atuendos que en la mayoría de los casos se debían más a la vestimenta ideada por Ellsworth que al verdadero uniforme francés. Aburrido del estudio de las leyes, Un Ellsworth con 24 años recibió con agrado la Guerra, y después de viajar a Washington con su amigo, el recientemente elegido Presidente Lincoln, viajó apresuradamente hacia Nueva York para poner en marcha para la Unión, un Regimiento entero de Zuavos. Visitó el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Manhattan, cuya excelente forma física e intrépido porte aparentemente les cualificaba como soldados voluntarios ideales, y en unos días el 11º de Infantería de Nueva York -- "Los Zuavos de fuego de Ellsworth" – estaba formado, uniformados precipitadamente con un uniforme gris diseñado por Ellsworth, equipados con diferentes armas de fuego y preparados para embarcar hacia la defensa de la Capital. Su desfile por Broadway el 29 de Abril de 1861, fue un frenesí de patriótico entusiasmo y en su llegada a Washington los Zuavos de Fuego fueron recibidos por Abraham Lincoln. El Secretario del Presidente, John Hay, describió a los Zuavos como "un conjunto divertido, alegre de elementos," los cuales "estaban en un completo estado de no importarles nada, provocado por una afectiva y respetuosa deferencia a su Coronel." De hecho, el Coronel Ellsworth estaba ocupadísimo intentando disciplinar y entrenar a sus pendencieros, bebedores y alborotadores bomberos. Sus payasadas y ocasionales acciones dañinas, les granjearon pocos amigos en la Capital, y en parte para reparar la reputación de sus "Corderitos" - como Ellsworth apodaba irónicamente a sus problemáticos soldados – el Coronel insistió en que su unidad fuera asignada a la fuerza Federal que estaba preparando la ocupación de la orilla de Virginia del río Potomac. En gran medida, debido a su amistad con el Presidente y su familia, Ellsworth y sus Zuavos de Fuego fueron tardíamente incluidos en los planes de invasión.
Al amanecer del 24 de Mayo de 1861, uno tras otro subían a los vapores y cruzaban el Potomac hasta alcanzar la ciudad de Alexandria, Virginia. Tras desembarcar en los muelles de la ciudad, el Coronel Ellsworth dirigió un pequeño destacamento en busca de la oficina de telégrafos de Alexandria. Pero al alcanzar la esquina de las calles King y Pitt, cambió sus intenciones repentinamente. Una enorme bandera secesionista estaba agitándose en lo alto de un mástil de 30 pies sobre el tejado del hotel Marshall House. "Muchachos," dijo Ellsworth a sus acompañantes, "¡Debemos conseguir esa bandera!". Subiendo al tejado, Ellsworth cortó los amarres y bajó las estrellas y barras. Con el cabo Francis E. Brownell a la cabeza, el grupo de Zuavos descendía por las escaleras del hotel cunado inesperadamente un fornido civil apareció de entre las sombras y apuntó con una escopeta al Coronel Ellsworth, que estaba preocupado doblando la bandera capturada. El hombre era James W. Jackson - director del Marshall House – el cual había jurado matar a cualquier hombre que intentara coger su bandera. El cabo Brownell intentó hechar el arma de Jackson hacia un lado, pero tropezó con los escalones y la escopeta se disparó – el disparo fue a parar al corazón de Ellsworth. Mientras el Coronel caía escaleras abajo, Brownell disparó, alcanzando a Jackson en la cara.. El segundo cañón del arma del hostelero se disparó mientras caía hacia atrás, Brownell tras el disparo hundió su bayoneta en el moribundo secesionista. Elmer Ellsworth había muerto instantaneamente, y la Unión tenía a su primer Martir de la Guerra Civil. Destrozado por la pérdida de su joven protegido, Abraham Lincoln ordenó que el cuerpo de Ellsworth yaciera en la East Room de la Casa Blanca. "¡Vengad a Ellsworth!" se convirtió en un grito de guerra nordista, y la muerte del carismático fundador de la "Moda Zuava" arrastró incluso más voluntarios para ponerse el ostentoso atuendo que Ellsworth había promovido. Docenas de unidades de Zuavos lucharían en los campos de batalla de la guerra, desde Bull Run a Appomattox; y una de las mejores fue el 5º de Infantería de Voluntarios de Nueva York, "Duryee's Zouaves."
La muerte de Ellsworth, 24 de mayo de 1861 Copyright © 1996-97 All Rights Reserved.
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