|
El agua la he representado poco y siempre en superficies pequeñas. Para hacer un charco o la orilla de una charca o riachuelo, utilizo una lámina de plástico que pinto con diferentes mezclas de marrones y verdes mediante fundidos y lavados. Es aconsejable tener alguna referencia a la vista, bien sea una foto del natural o del trabajo de otro modelista, y evitar hacerlo de memoria. Una vez seco el acrílico, es cuestión de empezar a aplicar capas de barniz brillante (Graham Dixei habla de hasta 22 capas en algunos casos, aunque nunca he llegado a tanto) hasta obtener el efecto de profundidad que deseamos. Este método puede que no sea tan eficaz como gelatinas y resinas, pero emplea materiales que todos tenemos en el cajón. Con respecto a las salpicaduras hace tiempo leí un articulo en el que el autor había utilizado una técnica muy curiosa para representa la salpicaduras producidas por los cascos de un caballo: sobre una bolsa de polietileno, dejó caer salpicaduras de cola blanca mezclada con acrílicos marrones. Una vez endurecida la cola, tomó las que mejor le venían y las pegó alrededor de los cascos en contacto con el suelo. Nunca lo he intentado, pero quizá fuese cuestión de probarlo.
Hay varios métodos que yo conozca. Uno de ellos es a partir de una especie de gel que va en un bote, se calienta al
baño maria y cuando está en estado liquido se deposita donde sea... Este material no endurece de forma que queda como una gelatina mucho
más compacta, no me gusta mucho pero hay quien lo usa con buenos resultados, y siempre se puede volver a ablandar con
algún secador
potente.
En el caso de un pequeño riachuelo de alta montaña, con agua bastante limpia yo probaría con pegamento epoxi de dos componentes, del transparente, claro. Creo que si corre sobre piedras el agua debe ser incolora, pero si quieres darle algún tinte,puedes darle luego una capa de barniz con un poco de pintura
|