HILO DE PLATA

Francisco García mail to:
Fecha: 19-1-01

Utilizo el blanco nacarado de Vallejo (antes utilizaba uno magnífico de Marabu que ahora no encuentro por ningún lado), al que someto a varios lavados progresivamente más diluidos y más oscuros, desde gris claro hasta casi negro (este se puede mezclar con algún siena). Yo procuro no utilizar nunca el negro puro, casi siempre lo matizo con sienas o grises, creo que queda más real. Finalmente, saco algunas luces con grises claros y, para finalizar, retoco un poco con el nacarado. Con un poco de suerte, suele parecerse al hilo de plata.


Rafael Cebrián mail to:
Fecha: 22-1-01

En la última figura que pinté y que tenía hilo de plata apliqué la siguiente técnica: Di una base de gris piedra de Vallejo con un toque de azul prusia. A partir de ahí hice las subidas con blanco y azul hasta conseguir los últimos reflejos. Luego en lugares puntuales apliqué toques muy diluidos de una referencia (que no recuerdo el número) de Vallejo que es para hacer este tipo de acabados. Por último hice un perfilado y lavados muy controlados añadiendo al gris piedra azul y negro.


Luis Gómez Platón mail to:
Fecha: 21-2-03

Hay quien prefiere que el hilo de plata no muestre ningún tipo de brillo o reflejo metálico, mientras que a otros les encanta pintarlos con plata pura. Yo te voy a comentar como lo suelo resolver en mi caso.
Primero aplico sobre la superficie del galón o adorno en cuestión un color base gris (te puede valer el gris cielo 989 de Model Color), que aclaro en un par de subidas con gris plateado 883 primero y un poco de blanco 951 después. Los últimos toques se los doy con el color base muy aclarado, prácticamente blanco y procurando imitar con finos trazos de pincel los diseños o motivos que muestre el bordado (líneas, espigas, lises, coronas, etc). Para sombrear y perfilar utilizo un gris más bien oscurito (el gris oscuro 994 o el gris negro 862, por ejemplo), y una vez seco esto, aplico por encima una veladura muy tenue con plata 997, procurando que el pigmento quede lo más diluido posible. La idea es que se aprecie un levísimo reflejo metálico, pero que el trabajo anterior no quede tapado.