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Las tintas de imprenta pues son eso. Pero su aparencia no es lo que esperamos--en lugar de un liquido son un bloque pastoso de casi puro pigmento. No se pueden aplicar así. El método de aplicación es tomar un trozito y mezclarlo con un medio apropiado: yo prefiero el Liquin de W&N. Lo importante es que el medio no solo disuelva la pasta para crear una tinta o pintura propia, pero que al secar, selle el pigmento. Por eso es que no se puede usar el aguarras o algun otro disolvente. Se pueden mezclar con cualquier pintura con base de "petroleo": esmaltes, oleos, etc. Donde mejor sirven es con los oleos. En efectivo, el tono del metal se puede ajustar y cambiar a gusto añadiéndole oleos. Noten que si se mezclan con los oleos no es necesario primero disolverlos en Liquin. Se pueden aplicar directamente sobre metal, resina, etc., pero se logran los mejores resultados pintando sobre una capa de imprimación y una capa base de acrílico. Como dije, se pueden mezclar con los esmaltes. Muchos usan "la plasma" del esmalte, dejando el pigmento al fondo del bote. Lo que menos me gusta de este metodo es que esta "plasma" no sirve muy bien para sellar el pigmento. Ya que a mi me gusta dar lavados con oleos sobre la area metalizada (particularmente en las armaduras), tengo que estar muy, muy seguro que no se vaya a levantar el pigmento metálico. Mezclando la tinta con un esmalte negro va a resultar en un tono bastante oscuro del metal, ya que la pintura sirve como disolvente. Si este es el resultado que se desea, bueno. Pero en la mayoría de los casos limita las posibilidades que se puedan dar.
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