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| Título: Infante Ruso 1945 | Componentes: Figura y base. |
| Escala: 54 mm. | Material: Metal blanco |
| Fabricante: Andrea Miniatures Ref. S5-F46 | Escultor: |
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Despiece: El kit cuenta con siete piezas: cabeza, cuerpo, brazo con botella, zapa en funda, cazolete, submetralleta ligera PPSh 41 y base. |
Instrucciones: Como ya nos tiene acostumbrados esta casa comercial, no existen guías de montaje y la de colores hay que guiarse por las fotos que vienen en la propia caja. No obstante es un periodo suficientemente documentado, gráfica e históricamente hablando, como para no tener problema alguno en cuanto a la uniformología de la pieza en cuestión. La fundición me ha parecido muy buena y en cuanto al montaje, en principio no tiene más problemas que los típicos: alguna línea de molde y pequeñas rebabas, pero como digo todo encaja sin necesidad de masillas. He intentado buscar alguna lámina o foto en la que hubiera podido inspirarse el artista, sin lograrlo, por ello y para el caso de que haya sido su propia inspiración quien haya sacado a la luz esta pieza le doy mi más sincera enhorabuena y mi admiración y mayor respeto.
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Ambientación histórica: Desde luego no voy ni puedo ser yo quien dé lecciones históricas sobre el periodo que representa la figura, periodo, por otra parte, hartamente conocido por muchisimos compañeros desde que se iniciaron con sus Tamiyas, Airfix, etc. En cualquier caso la pieza puede ambientarse no sólo en el Berlin asaltado y tomado, si no también en cualquier localidad urbana que hubiera corrido igual suerte en la colosal batalla por la capital del Reich. Personalmente me quedo con el propio Berlín por lo que más abajo expondré. |
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Comentarios: Hace muchísimos años que abandoné este periodo del S.XX, siendo mis últimas piezas los Tamiyas de plástico, por lo que esta figura ha sido todo un recuentro no solo con el periodo, si no también con mí propio pasado. La genialidad y excepcionalidad de la pieza me absorvió en un trabajo que como pocos he disfrutado: todavía, cuando la veo, hay en ella toda una historia que no precisa de accesorios, ni de tanques, ni edificios, aunque sin duda podrá realzarla más, pero para mí ella misma nos habla, nos lo dice todo sobre una contienda que fue infernal. Me resulta increible que en tan pequeño espacio se pueda decir tanto: una base, que en este caso la considero esencial, representativa no solo de una ciudad tomada, si no también de una Europa en ruinas, un busto que representa la caída de un régimen político, la alegría de un soldado perteneciente a uno de los pueblos que más sufrió en su sangre la contienda, y la botella de todo un rito ceremonial de celebración individual tanto por seguir vivo y por haber vencido a un feroz enemigo. La pieza no solo es buena, es todo un canto al fin de la guerra, al de la tiranía y a la paz, y ello pese a que lo anuncie un soviético, que a fin de cuentas ni es jerifalte ni mariscal, es solo un individuo nacido del pueblo. Antonio Marzo, Noviembre 2004 |
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