|
|
|
| Título: Carro pesado asirio. Siglo VII a.C. | Componentes: Se compone de cuatro caballos, en diferentes posiciones, un carro de grandes dimensiones, un conductor, dos escuderos y un arquero en combate. Todos estos elementos, y sus correspondientes accesorios, en metal. Acompaña el kit una base-terreno en resina. |
| Escala: 54 mm. | Material: Figuras de metal. Base de resina |
| Fabricante: De Tara Collection | Escultor: |
| Despiece: El conjunto se presenta en sobre que individualizan los componentes de cada uno de los elementos (cada caballo, cada guerrero). A destacar la resolución de los faldellines del conductor, los escuderos y el arquero: constan de dos o tres elementos sueltos que se añaden sobre el cuerpo, lo que conjunta un elemento incorporado de forma muy correcta. El kit contiene numerosos accesorios sueltos a incorporar, tanto al carro como a los caballos (adornos de bocado, flechas en el carcaj incluido en el carro, etc). | Instrucciones: Las instruccions de montaje son inexistentes, pero no se echan en falta; el hecho de individualizar los elementos en bolsas separadas por figuras no lo hace indispensable. Se acompaña la caja con dos fotografias del diorama terminado, que en realidad sirven de guia muy correcta de montaje. Asimismo, estas imágenes sirven de guia de colores. La pieza esta basada en el dibujo K de Angus McBride en el libro "The Ancient Assyrians", de Osprey, sobre el cual solamente se ha variado la posición de los caballos de la derecha, situando el que en el dibujo está al exterior del tiro, al centro y viceversa. |
|
Ambientación histórica: En el siglo IX aC los carros de guerra asirios eran elementos de
ataque y desplazamiento, tirados, con frecuencia, por dos caballos
y a veces por tres, el central de los cuales podría ser un
guía y no estar enganchado mediante arneses a la barra principal.
Estas máquinas de guerra transportaban un conductor y un arquero
que solia portar un "sariam" de escamas de bronce. |
|
|
Comentarios:
Para proceder al montaje-pintado-montaje de la pieza es necesaria
una planificación lógica; de lo contrario podemos encontrarnos
ante la dificultad de incorporar elementos que otros nos ocultan.
Así, empecé por ampliar considerablemente la base (algo
justa por las dimensiones de la pieza). Seguidamente continué
por soldar el palo del carro a la parte inferior del mismo: este elemento
me sirvió de sujección para poder decorar holgadamente
el frontal y los laterales del mismo. En la bibliografia consultada
no he encontrado ninguna referencia a los animales que vienen fotografiados
en la caja; opté por pintar en los laterales dos genios protectores
alados, invertidos, y en el frontal un símbolo sagrado. Posteriormente
pinte y monté las ruedas. A continuación procedí
al montaje y pintado de los caballos. A la terminación de cada
uno pegué y pinté las riendas, dándoles una notable
holgura en cuanto a su longitud. Seguidamente procedí a la
fijación de los caballos, empezando por el exterior derecho,
a continuación en interior derecho, utilizando como guia para
la distancia entre ambos la parte derecha del yugo. El siguiente paso
fue la fijación del yugo a estos dos caballos y al palo central
del carro, que también fijé en este momento. A continuación
procedí con el caballo izquierdo central, utilizando también
como guia la mitad derecha del yugo, y finalmente el último
caballo. Rematé el montaje con la dotación del carro,
empezando por el conductor y finalizando por el arquero. A tener en
cuenta de dejar para lo último el pegado de las espadas a los
cuatro asirios montados. Félix Xunclá, Enero 2002 |
|