SAMURAI WARLORD

Samurai

Título: Samuari Warlord Componentes:
Escala: 120 mm. Material: Resina
Fabricante: Verlinden. Ref. 1403 Escultor:
Despiece: Instrucciones:
Ambientación histórica:
Comentarios: El “Samurai Warlord” de Verlinden (#1403, 120mm, resina) tuvo su estreno en Enero
de este año (1999). Naturalmente, me llamó la atención inmediatamente, pero como con la mayoría de las producciones de este fabricante prolífico, hice bien en prepararme a estar defraudado.

Fuera del título ya mencionado, la figura no tiene ni nombre ni fecha. Aparte de ser un disparate desde el punto de vista de la promoción (es comparable a poner a la venta una figura titulada simplemente “infantería francesa”), la figura se propone   representar un personaje muy famoso. Basada en una plancha por Richard Hook (pag. 130) en el libro SAMURAI WARFARE escrito por Stephen Turnbull, la figura supuestamente representa a Sanada Masayuki (1544-1608), comandante del Castillo Ueda durante la defensa del mismo en el año 1600. Su éxito contra las fuerzas asediantes de Tokugawa Hidetada impidió la reunión de Hidetada con el dicho ejército “oriental” de su padre, el gran Ieyasu, al campo de Sekigahara, una acción que posiblemente pudiera haberle costado la victoria al futuro “Shogun”.

Bueno, esto dicho, la figura es inmediatamente de mucho más interés. Desgraciadamente, es lo único de interés: como la mayoría de las ofertas Verlinden, la figura sufre de investigación inadecuada, escultura marginal, y presentación inexacta en la caja (lo cual no sería crítico si no fuera la única documentación proveída).

El contorno del zunari bachi (casco) parece bastante bueno, pero el efecto total está arruinado por el maedate (ante-cimera) dorado. Esto es imperdonable! El casco existe hoy en día, y el montaje de los cuernos—una “U” amplia y elegante en DOS piezas unida al centro!— es  robusto e imponente. Y pintado con laca plateada, no dorada! Lo mismo con la armadura, la cual también existe: el “mon” de los Sanada es una escalera plateada, no blanca; y los cordones son amarillos, no azules.

El yodarekake, el “babero” colgante que protege la garganta, es muy problemático. El babero está supuesto ser juntado al reborde del menpo (la careta): así que donde va la cabeza, sigue el babero. Este detallito no fue realizado por el escultor. Lo que está presentado como un yodarekake fue esculpido como un no-dowa, el pechero algunas veces usado.

Quizás somos pocos los que pueden apreciar la elegancia y sencillez de la laca negra. Por cierto, la descripción de “siniestro” usada por Verlinden es incomprensible si se considera que sería difícil considerar la apariencia de que un individuo más—o menos—siniestra cuando la mayoría de las armaduras fueron pintadas con laca negra. Como estudiante serio del periodo y el tema, la alusión a lo “fantástico” me ofende, tanto por su ignorancia, como el intentar falsificar la fundación histórica. Por último, la figura pintada sugiere que la laca sea mate—históricamente, el uso de las lacas mates era raro y muy desaprobado—y seguramente nunca en la armadura de un señor y general!

Estos son los problemas principales manifiestos en la fotografía de la figura. El resto caen fuera del ámbito de esta revisión, o la fotografía no permite un comentario bien fundamentado.

Augie, Noviembre 1999